
Prière Introductive
Oraciones Iniciales para cada día
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Creador, visita las almas de tus fieles y llena de la divina gracia los corazones, que Tú mismo creaste. Tú eres nuestro Consolador, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros los siete dones; Tú, el dedo de la mano de Dios; Tú, el prometido del Padre; Tú, que pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra. Enciende con tu luz nuestros sentidos; infunde tu amor en nuestros corazones; y, con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra débil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto la paz, sé Tú mismo nuestro guía, y puestos bajo tu dirección, evitaremos todo lo nocivo. Por Ti conozcamos al Padre, y también al Hijo; y que en Ti, Espíritu de entrambos, creamos en todo tiempo. Gloria a Dios Padre, y al Hijo que resucitó, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La Paz
Méditation
¡Oh Reina de la Paz! En este primer día de nuestra novena, acudimos a Vos, que en Medjugorje os presentasteis como portadora de la paz de vuestro Hijo. Meditamos en vuestra primera y más insistente llamada: “¡Paz, paz, paz! ¡Reconciliaos con Dios y entre vosotros!”. En un mundo desgarrado por la discordia, el odio y la guerra, esta llamada resuena con urgencia divina. La verdadera paz no es la mera ausencia de conflicto, sino un don de Dios que nace de un corazón reconciliado. Antes de buscar la paz en el mundo, debemos hallarla en nuestra propia alma, sanando las heridas del pecado por la confesión, y perdonando a quienes nos han ofendido. Vuestra maternal solicitud nos enseña que sólo en Dios, fuente de todo bien, puede el corazón humano encontrar el reposo y la serenidad que anhela.
Prière du jour
Dulcísima Reina de la Paz, que conocéis las tempestades que agitan nuestras almas y el mundo, os suplicamos nos alcancéis de vuestro Divino Hijo el don inestimable de la paz. Apagad en nuestros corazones toda llama de ira, de rencor y de soberbia. Hacednos instrumentos de vuestra paz, para que allí donde haya odio, sembremos amor; donde haya ofensa, sembremos perdón; y donde haya discordia, sembremos unión. Que, por vuestra intercesión, la paz de Cristo reine en nuestras familias, en nuestra patria y en el mundo entero. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La Oración con el Corazón
Méditation
En este segundo día, consideramos vuestra constante exhortación a la oración, oh Madre Santísima. Nos habéis pedido orar “con el corazón”, no con una repetición vana y mecánica de fórmulas, sino con un diálogo íntimo y amoroso con Dios. Nos habéis recomendado insistentemente el rezo del Santo Rosario, llamándolo arma poderosa contra Satanás. Meditar los misterios de la vida de vuestro Hijo junto a Vos nos une más estrechamente a Él, nos configura con sus virtudes y nos obtiene gracias singulares. La oración es el aliento del alma; sin ella, la fe se debilita y muere. Es el canal por el cual descienden sobre nosotros los auxilios divinos y la fuerza para perseverar en el bien.
Prière du jour
¡Oh Virgen orante, Maestra de oración! Enseñadnos a orar con el corazón, con fe, perseverancia y amor. Alcanzadnos la gracia de amar el Santo Rosario, de modo que sea nuestra compañía en las alegrías y consuelo en las tristezas. Que nuestras familias se conviertan en cenáculos de oración, donde vuestro nombre y el de vuestro Hijo sean bendecidos. Que por el poder de la oración incesante, seamos defendidos de todo mal y crezcamos cada día en la amistad con Dios. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: La Conversión
Méditation
Hoy, oh Madre de Misericordia, meditamos en vuestra llamada a la conversión. “¡Convertíos! ¡Convertíos! ¡Convertíos!”, nos decís con urgencia maternal, porque deseáis la salvación de todas las almas, por las cuales vuestro Hijo derramó su preciosísima Sangre. La conversión no es un acto de un solo día, sino un camino constante de retorno a la casa del Padre. Implica reconocer nuestra condición de pecadores, arrepentirnos sinceramente de nuestras faltas, confesarlas con humildad en el sacramento de la Reconciliación y enmendar nuestra vida con la ayuda de la gracia divina. Es un despojarse del hombre viejo, esclavo de sus pasiones, para revestirse de Cristo, viviendo según su Evangelio.
Prière du jour
Refugio de los pecadores, a Vos acudimos con el corazón contrito. Ved nuestras miserias y debilidades, y no nos desamparéis. Alcanzadnos de Dios la gracia de una conversión verdadera y profunda. Dadnos un dolor sincero por nuestros pecados y un propósito firme de no volver a ofender a un Dios tan bueno. Que el sacramento de la Confesión sea para nosotros una fuente de gracia, de paz y de fortaleza espiritual. Asistidnos, oh Madre, en esta lucha diaria contra el mal, para que, purificados, podamos un día gozar de la visión de Dios en el cielo. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: La Fe
Méditation
En este cuarto día, nuestra meditación se centra en vuestra llamada a una fe firme. Nos habéis dicho: “Creed firmemente”. La fe es el fundamento de toda la vida espiritual, la luz que ilumina nuestro camino en medio de las oscuridades del mundo. Es la adhesión de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad a Dios y a todo lo que Él nos ha revelado. En tiempos de confusión y de duda, Vos, oh Virgen fiel, sois nuestro modelo y amparo. Vuestra fe jamás vaciló, ni siquiera al pie de la Cruz. Nos invitáis a nutrir nuestra fe con la oración, la lectura de la Sagrada Escritura y la frecuencia de los sacramentos, para que no sea una fe muerta, sino una fe viva que obra por la caridad.
Prière du jour
¡Oh María, Virgen creyente, cuyo bendito seno llevó al Autor de la fe! Aumentad nuestra fe. En las horas de prueba, cuando la duda asalte nuestro espíritu, sed nuestra estrella y nuestro seguro refugio. Haced que nuestra fe no sea sólo de palabra, sino que se manifieste en obras de amor a Dios y al prójimo. Alcanzadnos la gracia de confesar a Cristo sin temor ante los hombres, y de vivir siempre como verdaderos hijos de la luz, para que nuestra vida sea un testimonio creíble del Evangelio ante el mundo. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: El Ayuno
Méditation
Vuestra insistencia en el ayuno, oh Reina de la Paz, es el tema de nuestra meditación en este quinto día. Nos habéis recomendado ayunar a pan y agua, especialmente los miércoles y viernes, como un medio poderoso para obtener la paz y detener las guerras, así como para la conversión de los pecadores. El ayuno, practicado con espíritu de oración y penitencia, mortifica nuestro cuerpo y fortalece nuestro espíritu. Nos libera de la esclavitud de los sentidos, eleva el alma a Dios y nos hace más sensibles a sus inspiraciones y a las necesidades de nuestros hermanos. Es un sacrificio de amor que, unido a los méritos de Cristo, tiene un valor inmenso ante el trono de Dios.
Prière du jour
Madre Santísima, que con vuestro ejemplo nos enseñasteis el valor del sacrificio, dadnos la fortaleza y la generosidad para practicar el santo ayuno según vuestros deseos. Que nuestro ayuno no sea una mera práctica externa, sino que vaya acompañado de la abstinencia del pecado, de la crítica y de las palabras vanas. Aceptad, oh Madre, nuestras pequeñas mortificaciones y ofrecedlas a vuestro Hijo por la paz del mundo, por la conversión de los que están lejos de Dios y por las almas del purgatorio. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: La Santa Eucaristía
Méditation
En este sexto día, nos postramos en espíritu ante el Santísimo Sacramento, meditando en vuestra llamada a poner la Santa Misa en el centro de nuestras vidas. La Eucaristía es el don más grande que Cristo nos ha dejado: es Él mismo, su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Participar en el Santo Sacrificio del Altar es la oración más perfecta, la fuente y cumbre de toda la vida cristiana. Nos habéis invitado a una adoración ferviente y a recibir con un corazón puro y bien dispuesto a Jesús en la Sagrada Comunión, pues es allí donde encontramos la fuerza, la sanación y el alimento para nuestra alma.
Prière du jour
¡Oh María, Mujer Eucarística, primer sagrario viviente de la historia! Encended en nuestros corazones un amor ardiente por Jesús en el Santísimo Sacramento. Alcanzadnos la gracia de participar en la Santa Misa con devoción y reverencia, y de recibir la Sagrada Comunión con fe viva y corazón limpio. Que nunca nos acostumbremos a tan sublime misterio. Haced que busquemos a Jesús en el sagrario como nuestro mejor amigo, nuestro confidente y nuestro consuelo, para que, fortalecidos con el Pan de Vida, caminemos seguros hacia la patria celestial. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La Sagrada Escritura
Méditation
Hoy, oh Madre del Verbo Encarnado, reflexionamos sobre vuestra invitación a leer y meditar la Sagrada Escritura. Nos habéis pedido que la Palabra de Dios ocupe un lugar visible en nuestros hogares y en nuestros corazones. La Biblia no es un libro cualquiera; es la carta de amor que Dios ha escrito a sus hijos. En sus páginas sagradas, Dios nos habla, nos instruye, nos corrige y nos consuela. Leerla con un corazón humilde y orante es encontrar a Cristo mismo, que es la Palabra hecha carne. La meditación de la Palabra de Dios debe transformar nuestra mente y nuestro obrar, conformando toda nuestra vida a la voluntad divina.
Prière du jour
Sede de la Sabiduría, que guardabais todas estas cosas, meditándolas en vuestro corazón, abrid nuestra mente y nuestro corazón a la inteligencia de las Sagradas Escrituras. Alcanzadnos del Espíritu Santo la luz para comprender y la fuerza para vivir la Palabra de Dios. Que el Evangelio de vuestro Hijo sea la lámpara que guíe nuestros pasos y la norma de nuestra vida. Que, alimentados por esta palabra divina, podamos dar frutos de santidad y ser testigos de la verdad en el mundo. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: La Confesión
Méditation
En este penúltimo día, oh Refugio de los pecadores, meditamos sobre la importancia de la Confesión mensual, como nos habéis pedido. El Sacramento de la Penitencia es el tribunal de la misericordia de Dios, donde el Padre nos espera con los brazos abiertos para perdonarnos, sanarnos y devolvernos la dignidad de hijos suyos. En la confesión, no sólo se nos perdonan los pecados, sino que recibimos gracias especiales para combatir las tentaciones y perseverar en el camino del bien. Es un baño purificador para el alma, que nos devuelve la paz y la alegría que el pecado nos había arrebatado.
Prière du jour
Madre de la Misericordia, que deseáis la salvación de todos vuestros hijos, inspiradnos un profundo horror al pecado y un deseo sincero de recurrir con frecuencia y humildad al sacramento del perdón. Alcanzadnos la gracia de hacer siempre una buena confesión, con verdadero arrepentimiento y firme propósito de enmienda. Que por vuestra intercesión, muchos pecadores endurecidos se acerquen a esta fuente de vida y encuentren en ella la paz y la reconciliación con Dios. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: Vivir los Mensajes con Amor
Méditation
Al llegar al último día de nuestra novena, oh Reina de la Paz, recogemos todos vuestros mensajes en una sola palabra: amor. La paz, la oración, la conversión, la fe, el ayuno y los sacramentos son caminos que nos conducen al amor, que es el cumplimiento de toda la ley. Nos llamáis a amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos, viendo en cada persona, especialmente en los que sufren, el rostro de vuestro Hijo. Vivir vuestros mensajes es emprender un camino de santidad, una transformación interior que se manifiesta en obras de caridad, de servicio y de misericordia. Es consagraros nuestra vida para que Vos la ofrezcáis a Jesús.
Prière du jour
¡Oh Reina de la Paz, amantísima Madre nuestra! Al concluir esta novena, nos consagramos enteramente a vuestro Corazón Inmaculado. Tomad nuestra vida en vuestras manos: nuestros pensamientos, palabras y obras. Moldead nuestros corazones a semejanza del vuestro, para que podamos amar a Jesús como Vos le amasteis. Hacednos apóstoles de vuestros mensajes en nuestro ambiente, no tanto con palabras, sino con el testimonio de una vida cristiana auténtica. Os suplicamos que presentéis a vuestro Divino Hijo las súplicas que hemos elevado durante estos nueve días, y nos alcancéis la gracia de perseverar fielmente en su servicio hasta la muerte, para poder alabarle y bendecirle con Vos por toda la eternidad. Amén.
Prière Conclusive
Oraciones Finales para cada día
(Rezar el Credo, siete Padrenuestros, siete Avemarías y siete Glorias)
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Siete Padrenuestros
Siete Avemarías
Siete Glorias
Oración final
¡Oh Corazón Inmaculado de María, rebosante de bondad, mostradnos vuestro amor! Que la llama de vuestro corazón, ¡oh María!, descienda sobre todos los hombres. Nosotros os amamos inmensamente. Imprimid en nuestros corazones el amor verdadero, para que tengamos un deseo continuo de Vos. ¡Oh María, humilde y dulce de corazón, acordaos de nosotros cuando estemos en pecado! Vos sabéis que todos los hombres pecan. Dadnos, por medio de vuestro Corazón Inmaculado, la salud espiritual. Haced que siempre podamos contemplar la bondad de vuestro corazón maternal y que nos convirtamos por medio de la llama de vuestro Corazón. Amén.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
