Saltar al contenido
Accueil » Blog » Novena a San Antonio de Padua

Novena a San Antonio de Padua

    San Antonio (de Padua) - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Oración para empezar cada día de la novena

    Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    Acto de Contrición

    Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

    Oración Preparatoria

    ¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he confiado en vuestra poderosa intercesión. Os ruego que me alcancéis de la Divina Majestad un verdadero dolor de mis pecados, un propósito firme de la enmienda y la gracia particular que solicito en esta novena… (mencionar aquí la petición). Espero, Santo mío, que por vuestros méritos y los de nuestro Señor Jesucristo, me la concederéis para mayor honra y gloria de Dios. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: La Fe de San Antonio

    Méditation

    Consideremos la fe viva de San Antonio, que le hizo abandonar el mundo y sus vanidades para consagrarse enteramente al servicio de Dios en la vida religiosa. Esta fe le llevó a desear el martirio y a predicar el Evangelio con un ardor que convertía a los pecadores y confundía a los herejes. ¡Cuán flaca y vacilante es nuestra fe en comparación con la de este gran Santo! Pidámosle que nos alcance del Señor una fe viva, firme y operante, que ilumine nuestro entendimiento y mueva nuestra voluntad a obrar siempre según la ley de Dios.

    Prière du jour

    ¡Oh glorioso San Antonio, apóstol lleno de encendida fe! Os suplicamos que intercedáis por nosotros para que el Señor aumente nuestra fe, nos haga vivir conformes a sus enseñanzas y nos dé la fuerza para confesarla valerosamente ante los hombres. Por vuestros méritos, alcanzadnos la gracia que en esta novena pedimos, si ha de ser para gloria de Dios y bien de nuestras almas. Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: La Esperanza de San Antonio

    Méditation

    La esperanza de San Antonio estaba firmemente anclada en la bondad y misericordia de Dios. En medio de las pruebas, enfermedades y persecuciones, jamás desconfió del auxilio divino. Con una confianza de niño, todo lo esperaba de su Padre celestial, y esta esperanza le daba una paz y una alegría inalterables. Nosotros, al contrario, ¡cuán fácilmente nos abatimos en las tribulaciones y desconfiamos de la Providencia! Aprendamos de San Antonio a esperar contra toda esperanza, seguros de que Dios nunca abandona a los que en Él confían.

    Prière du jour

    ¡Oh excelso San Antonio, ancla de nuestra esperanza! Vos que jamás desconfiasteis de la divina Providencia, alcanzadnos del Señor la virtud de la esperanza, para que en las prosperidades no nos ensoberbezcamos y en las adversidades no desmayemos, sino que en todo tiempo y lugar esperemos el auxilio divino y la bienaventuranza eterna. Por vuestra intercesión, esperamos recibir la gracia que imploramos. Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: La Caridad de San Antonio

    Méditation

    La vida entera de San Antonio fue un incendio de caridad. Su amor a Dios era tan grande que le consumía el deseo de unirse a Él para siempre. Y de este amor a Dios brotaba un amor inmenso hacia el prójimo. Se le conocía como el padre de los pobres, el consuelo de los afligidos, el refugio de los pecadores. Su corazón ardía en caridad, y sus manos estaban siempre abiertas para socorrer toda miseria. Pidámosle a este serafín de amor que encienda en nuestros corazones una chispa de su caridad.

    Prière du jour

    ¡Oh amantísimo protector nuestro, San Antonio, serafín abrasado en caridad! Alcanzadnos del Señor que nuestros corazones se inflamen en el amor divino, y que, amando a Dios sobre todas las cosas, amemos también a nuestro prójimo por amor a Él. Haced que seamos compasivos con los que sufren y generosos con los necesitados, y concedednos la gracia particular que os pedimos. Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: La Humildad de San Antonio

    Méditation

    Siendo de noble linaje y dotado de singulares talentos, San Antonio se humilló hasta lo sumo, considerándose el último de todos. Huyó de los honores, buscó los oficios más humildes del convento y se gozó en los desprecios. Por su profunda humildad, Dios le exaltó, llenándole de sabiduría celestial y dándole un poder admirable sobre los corazones. ¡Qué lección para nuestra soberbia! Pidamos a San Antonio la gracia de conocer nuestra nada y de amar la humildad de corazón, que es el fundamento de toda virtud.

    Prière du jour

    ¡Oh humildísimo San Antonio, espejo de todas las virtudes! Vos que hollasteis las vanidades del mundo para seguir a Cristo pobre y humilde, alcanzadnos la gracia de aborrecer la soberbia y de amar la humildad. Que, a imitación vuestra, no busquemos la gloria de los hombres, sino sólo la gloria de Dios, y así merezcamos obtener el favor que por vuestro medio solicitamos. Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: La Pureza de San Antonio

    Méditation

    San Antonio fue un ángel en la tierra por su pureza virginal. Guardó esta delicada virtud como un tesoro, defendiéndola con la oración, la mortificación y la huida de las ocasiones de pecado. Por eso se le representa con un lirio en la mano, símbolo de su alma inmaculada. El Niño Jesús se dignó reposar en sus brazos, como en un trono de pureza. Pidamos a este santo ángel que nos alcance la gracia de amar y guardar la santa pureza, virtud tan amada de Dios y de su Santísima Madre.

    Prière du jour

    ¡Oh purísimo San Antonio, lirio de celestial fragancia! Por el amor que tuvisteis a la angélica virtud de la pureza, os suplicamos que nos protejáis de toda mancha de pecado. Alcanzadnos la fuerza para resistir las tentaciones y guardar nuestros cuerpos y almas limpios para el Señor. Concedednos también, por vuestra poderosa intercesión, la gracia que os pedimos en esta novena. Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: San Antonio, Predicador del Evangelio

    Méditation

    Dotado por Dios de una elocuencia maravillosa y de una profunda sabiduría, San Antonio recorrió ciudades y pueblos predicando el Evangelio. Su palabra, inflamada por el Espíritu Santo, penetraba los corazones más endurecidos, convertía a los pecadores y refutaba con tal acierto a los herejes que fue llamado ‘Martillo de los herejes’. Su predicación era siempre sencilla, fundada en las Sagradas Escrituras y llena de unción divina. Pidámosle que nos dé un gran amor a la palabra de Dios y celo por la salvación de las almas.

    Prière du jour

    ¡Oh insigne predicador del Evangelio, San Antonio, lumbrera de la Iglesia! Os pedimos que intercedáis por nosotros para que amemos la doctrina de Jesucristo y nos esforcemos en dar testimonio de ella con nuestra vida. Alcanzadnos la gracia de ser dóciles a la voz de Dios y de cooperar a la salvación de nuestros hermanos. Y por vuestros méritos, concedednos el favor que humildemente imploramos. Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: San Antonio, Taumaturgo

    Méditation

    La vida de San Antonio fue una serie no interrumpida de milagros. Dios le concedió un poder extraordinario sobre la naturaleza, los demonios y las enfermedades. Resucitaba muertos, daba vista a los ciegos, sanaba a los leprosos y obraba prodigios sin cuento. Este poder milagroso no ha cesado con su muerte, pues desde el cielo sigue socorriendo a sus devotos en todas sus necesidades. Acerquémonos, pues, a él con gran confianza, seguros de que su poder es grande ante el trono de Dios.

    Prière du jour

    ¡Oh glorioso taumaturgo San Antonio, cuyo poder no conoce límites! A vos acudimos llenos de confianza en nuestras tribulaciones. Vos que durante vuestra vida fuisteis el consuelo de tantos afligidos, mostrad también en nosotros la eficacia de vuestro patrocinio. Os presentamos nuestras penas y miserias, y os pedimos que, si es voluntad de Dios, nos alcancéis la gracia que con tanto anhelo solicitamos. Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: San Antonio, Amparo de los Necesitados

    Méditation

    San Antonio es universalmente aclamado como el ‘Santo de los pobres’. Su compasión por los necesitados era inmensa. No sólo les repartía cuanto tenía, sino que defendía sus derechos contra la opresión de los poderosos y usureros. Instituyó el ‘pan de los pobres’, una obra de caridad que ha perdurado a través de los siglos. Aprendamos de él a ser sensibles a las miserias ajenas y a compartir nuestros bienes con los que padecen necesidad, recordando las palabras del Señor: ‘Cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis’.

    Prière du jour

    ¡Oh padre de los pobres y amparo de los desvalidos, San Antonio! Mirad con ojos de piedad a tantos hermanos nuestros que sufren necesidad en el cuerpo o en el espíritu. Inspirad en los corazones de los ricos sentimientos de compasión y generosidad. A nosotros, dadnos un corazón desprendido de los bienes terrenos y solícito en socorrer al prójimo. Y por vuestra caridad sin límites, alcanzadnos la gracia que os pedimos. Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: San Antonio, Patrono de las Cosas Perdidas

    Méditation

    La devoción popular ha consagrado a San Antonio como el intercesor especial para encontrar las cosas perdidas. Esta tradición tiene su origen en un hecho de su vida, cuando un novicio huyó con un salterio que el santo apreciaba mucho. San Antonio oró y el novicio, movido por una fuerza irresistible, volvió y devolvió el libro. Pero más importante que hallar los objetos materiales es encontrar los bienes del alma: la gracia perdida por el pecado, la paz del corazón, la fe debilitada. Acudamos a San Antonio para que nos ayude a encontrar a Jesús, el tesoro más precioso.

    Prière du jour

    ¡Oh bondadoso San Antonio, que ayudáis a vuestros devotos a encontrar lo que han perdido! A vuestros pies venimos hoy a implorar vuestro auxilio. Ayudadnos a encontrar, ante todo, la gracia de Dios si la hubiésemos perdido por el pecado. Socorrednos en nuestras necesidades temporales, especialmente en esta que hoy nos aflige (mencionar la petición). Haced que, encontrando lo que buscamos en la tierra, no perdamos nunca el tesoro de la gloria eterna. Amén.


    Prière Conclusive

    Oraciones Finales para cada día

    Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

    Responsorio de San Antonio

    Si buscas milagros, mira:
    Muerte y error desterrados,
    Miseria y demonio ahuyentados,
    Leprosos y enfermos sanos.

    El mar sosiega su ira,
    Redímense encarcelados,
    Miembros y bienes perdidos
    Recobran mozos y ancianos.

    El peligro se retira,
    Los pobres van remediados;
    Cuéntenlo los socorridos,
    Díganlo los paduanos.

    V. Ruega por nosotros, bienaventurado Antonio.
    R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

    Oración

    Oh Dios, que glorificaste a tu confesor San Antonio con el don de obrar continuos milagros, concédenos benigno que lo que con confianza pedimos por sus méritos, lo consigamos infaliblemente por su intercesión. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

    Contexte Historique

    Neuvaine structurée en 9 jours.

    0
    0
    Your Cart
    Your cart is empty