
Prière Introductive
Oración para empezar cada día
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración preparatoria
¡Oh beatísima Santa Ana, escogida por Dios para ser la abuela de su Unigénito Hijo! Me presento ante vos con la confianza de un hijo, implorando vuestro auxilio en mis tribulaciones. Me uno a vos en la alabanza a la Santísima Trinidad por las gracias singulares con que os enriqueció. Os suplico, gloriosa Santa, que me alcancéis de Dios un corazón puro y humilde, y la gracia de conformar mi voluntad a la suya en todo. Presentad a vuestra Hija Inmaculada y a vuestro divino Nieto mis humildes súplicas, para que por vuestra intercesión logre yo el favor que pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La elección de Santa Ana
Méditation
Consideremos cómo nuestros primeros padres, Adán y Eva, por su desobediencia, acarrearon sobre sí y sobre toda su descendencia la maldición divina. Mas el Dios de las misericordias, compadecido de nuestra ruina, les prometió un Redentor que había de nacer de una Virgen purísima. Para ser digna madre de este Redentor, fue escogida la Virgen María, y para ser digna madre de esta Virgen, fue escogida Santa Ana. ¡Oh, qué elección tan gloriosa! ¡Qué designio tan alto! Alegrémonos con nuestra Santa y consideremos el gran favor que Dios le hizo escogiéndola para tan elevada dignidad. Pidámosle que nos haga dignos de ser contados entre sus verdaderos devotos.
Prière du jour
¡Oh gloriosísima Santa Ana, que fuiste escogida por Dios para ser la madre de la Reina del Cielo y la abuela del Salvador del mundo! Por el gozo que experimentó vuestro corazón al veros elevada a tan sublime dignidad, os suplicamos que nos alcancéis de vuestro nieto Jesús y de vuestra hija María, un verdadero dolor de nuestros pecados y una enmienda sincera de nuestra vida. Alcanzadnos también la gracia particular que en esta novena os pedimos. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La esperanza de Santa Ana
Méditation
Meditemos hoy la larga espera y la perseverante oración de San Joaquín y Santa Ana, que durante veinte años suplicaron al Señor les concediese descendencia. A pesar de su avanzada edad y de la humillación que sufrían, no desmayó su fe ni su esperanza. Confiaron en el poder y en la bondad de Dios, que escucha las plegarias de los humildes y exalta a los que en Él esperan. Aprendamos de Santa Ana esta confianza inquebrantable en la Providencia divina, aun en medio de las más duras pruebas, seguros de que Dios nos dará, no siempre lo que pedimos, pero sí lo que más conviene para nuestra salvación.
Prière du jour
¡Oh bienaventurada Santa Ana, modelo de esperanza y perseverancia! Vos, que con vuestras incesantes plegarias y confianza sin límites merecisteis del Cielo el don inestimable de ser la madre de María; enseñadnos a nosotros a esperar contra toda esperanza en la bondad de Dios. Haced que jamás desconfiemos de su misericordia y que, por vuestra intercesión, obtengamos la gracia que con fe os suplicamos en esta novena. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: La caridad de Santa Ana
Méditation
Contemplemos la inmensa caridad que ardía en el corazón de Santa Ana. Su amor a Dios era el móvil de todas sus acciones, y su amor al prójimo se manifestaba en su solicitud por los pobres y afligidos. No había menesteroso que no encontrase en ella amparo, ni triste que no hallase consuelo. Esta caridad la hizo sumamente agradable a los ojos de Dios y la preparó para ser el tabernáculo donde había de formarse aquella que sería el Arca de la Nueva Alianza. Imitemos esta virtud, amando a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios.
Prière du jour
¡Oh Santa Ana, espejo de perfecta caridad! Por aquel amor purísimo que inflamaba vuestro corazón hacia Dios y hacia el prójimo, os rogamos que encendáis en nuestras almas una chispa de ese fuego divino. Haced que amemos a Dios con todo nuestro ser y que sirvamos a nuestros hermanos con un corazón generoso y compasivo. Y por los méritos de vuestra caridad, concedednos la gracia que humildemente imploramos. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: La paciencia de Santa Ana
Méditation
La paciencia es la virtud de los santos, y Santa Ana la practicó en grado heroico. Soportó con invicta serenidad la esterilidad que en aquel tiempo era considerada como un oprobio. Sufrió las murmuraciones de sus vecinos y la incomprensión de muchos, pero jamás salió de sus labios una queja. Todo lo ofreció a Dios, uniendo sus penas a los futuros padecimientos del Mesías. ¡Qué ejemplo para nosotros en las tribulaciones de la vida! Aprendamos a sufrir con paciencia por amor a Dios, sabiendo que las cruces, llevadas con resignación, se convierten en fuente de méritos y en escala para el Cielo.
Prière du jour
¡Oh gloriosa Santa Ana, ejemplo admirable de paciencia! Vos que sufristeis con tanta resignación las pruebas que el Señor se dignó enviaros, alcanzadnos la fortaleza necesaria para sobrellevar con espíritu cristiano las adversidades de esta vida. Que en la enfermedad, en la pobreza, en las calumnias y en todas las penas, sepamos ver la mano de Dios que nos purifica. Concedednos, por vuestra intercesión, la gracia que ahora os pedimos. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: El gozo de Santa Ana
Méditation
Consideremos el gozo inefable de Santa Ana al recibir del Ángel la noticia de que sería madre. ¡Qué consuelo para su corazón después de tan larga espera! Y ¡qué gozo aún mayor al estrechar entre sus brazos a la niña María, la criatura más pura y santa que jamás existió! Este gozo no fue un gozo terreno y pasajero, sino un gozo celestial, un anticipo de la bienaventuranza eterna. Alegrémonos con nuestra Santa Patrona y pidámosle que nos haga partícipes de su santa alegría, enseñándonos a encontrar nuestro gozo en el cumplimiento de la voluntad de Dios.
Prière du jour
¡Oh felicísima Santa Ana, cuyo corazón se inundó de un gozo celestial al nacer de vos la Aurora de nuestra salvación! Por esta alegría inmensa, os suplicamos que llenéis nuestros corazones de un santo júbilo, que nos haga despreciar las vanas alegrías del mundo. Haced que nuestra única alegría sea servir a Dios y a vuestra Hija Santísima, y alcanzadnos por vuestros méritos la gracia que solicitamos en esta novena. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: Santa Ana, educadora de la Virgen
Méditation
Contemplemos a Santa Ana en su sagrado hogar de Nazaret, educando a la niña María. ¡Qué escuela de virtudes! Allí, la futura Reina de los Ángeles aprendió de sus labios las verdades de la fe, las sagradas escrituras y el amor a la oración. Santa Ana fue la primera maestra de la Maestra de los Apóstoles. ¡Qué gran responsabilidad y qué inmenso privilegio! Pidamos a Santa Ana, patrona de las madres cristianas, que las ilumine en la difícil tarea de educar a sus hijos en la fe y en las buenas costumbres, para que sean dignos hijos de Dios y de la Iglesia.
Prière du jour
¡Oh Santa Ana, sabia educadora de la Virgen María! A vos encomendamos todas las familias, y en especial a los padres y madres cristianos. Alcanzadles la luz y la gracia para educar a sus hijos según el corazón de Dios. Proteged a la juventud de los peligros del alma y del cuerpo, y haced que en cada hogar cristiano reine la paz, el amor y el santo temor de Dios. Por vuestra poderosa intercesión, dignaos concedernos el favor que os pedimos. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La presentación de María
Méditation
Meditemos el acto heroico de Santa Ana al presentar a su hija María en el Templo. A la edad de tres años, la ofreció al Señor para que se dedicase enteramente a su servicio. ¡Qué desprendimiento! ¡Qué generosidad! Sacrificó el consuelo de tener a su lado a la hija más amable, por dar gusto a Dios. Aprendamos de Santa Ana a ofrecer a Dios lo que más amamos, a no negarle nada de cuanto nos pida, y a preferir siempre su divina voluntad a nuestros propios afectos e inclinaciones, por más legítimos que parezcan.
Prière du jour
¡Oh Santa Ana, modelo de generosidad y desprendimiento! Vos que no dudasteis en ofrecer a Dios el tesoro más preciado que os había confiado, vuestra única y amadísima Hija, enseñadnos a ser generosos con el Señor. Que sepamos ofrecerle sin reserva nuestro corazón, nuestra voluntad y toda nuestra vida. Alcanzadnos la gracia de vivir siempre en el cumplimiento de su santa ley y concedednos el favor especial que por vuestro medio esperamos. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: La vida interior de Santa Ana
Méditation
Contemplemos la vida santa y retirada que llevó Santa Ana después de la presentación de María en el Templo. Su vida era una continua oración, un continuo acto de amor a Dios. Se preparaba para el encuentro definitivo con su Creador, viviendo en la tierra como un ángel del cielo. Su ejemplo nos enseña la importancia de la oración y del recogimiento para santificar nuestra alma. En medio de las ocupaciones del mundo, busquemos momentos de silencio para hablar con Dios y escuchar su voz en lo íntimo de nuestro corazón.
Prière du jour
¡Oh Santa Ana, alma de oración y recogimiento! Por aquella vida interior que os hizo tan agradable a los ojos de Dios, os suplicamos que nos alcancéis el espíritu de oración. Haced que amemos el trato íntimo con Dios y que en él encontremos la fuerza para vencer las tentaciones y perseverar en el bien. Que, a imitación vuestra, nuestra vida sea una continua alabanza al Creador, y por vuestros méritos, obtenednos la gracia que imploramos. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: La gloriosa muerte de Santa Ana
Méditation
Finalmente, consideremos la preciosa muerte de Santa Ana. Después de una vida llena de méritos, rodeada por Jesús y María, entregó su alma bendita en las manos de su Creador. ¡Qué muerte tan dulce y envidiable! Fue el justo premio a su fe, a su esperanza, a su caridad y a todas sus virtudes. Su muerte no fue un fin, sino el principio de la verdadera vida, la entrada en la gloria eterna. Pidamos a Santa Ana que nos asista en la hora de nuestra muerte, para que, fortalecidos con los santos sacramentos, podamos expirar en la gracia de Dios y gozar de su presencia en el cielo por toda la eternidad.
Prière du jour
¡Oh gloriosa Santa Ana, que tuvisteis la dicha de morir en los brazos de Jesús y de María! A vos, que sois patrona de la buena muerte, encomendamos el último instante de nuestra vida. Asistidnos en aquella hora terrible, defendednos del enemigo infernal y presentad nuestra alma a vuestro Nieto divino y a vuestra Hija santísima. Por vuestra poderosa intercesión, esperamos alcanzar una muerte santa y la gracia final que ahora, con la más viva confianza, os pedimos. Amén.
Prière Conclusive
Oración Final para cada día
¡Oh gloriosa Santa Ana, abuela de Jesucristo, madre de la Reina de los Cielos! Me congratulo con vos por vuestros privilegios y por la gloria que gozáis. Interceded por mí ante vuestra santísima Hija, para que me alcance el perdón de mis pecados y la perseverancia final. Asistidme en todas mis necesidades, y sed mi amparo y mi guía en este valle de lágrimas. No me desamparéis en la hora de mi muerte, y sed mi abogada en el tribunal de Dios. Por vuestro poderoso valimiento, espero veros en el cielo, para alabar con vos y con todos los santos a la Santísima Trinidad, por los siglos de los siglos. Amén.
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
