
Prière Introductive
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración para comenzar cada día
Oh Dios omnipotente y eterno, que habéis querido que vuestro siervo Gerardo fuese desde su más tierna edad un alma pura y consagrada a Vos, y que, para asemejarlo a vuestro Hijo crucificado, lo habéis colmado de dolores y aflicciones; concedednos, os suplicamos, que, siguiendo sus ejemplos, seamos transformados en la imagen de vuestro Divino Hijo. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Jour 1 : Día Primero: El Amor a la Voluntad de Dios
Méditation
Consideremos cómo San Gerardo, desde su más tierna infancia, no tuvo otro anhelo que el de conformar en todo su voluntad a la de Dios. En cada acontecimiento, tanto próspero como adverso, reconocía la mano de la Divina Providencia. Su lema constante era: “La voluntad de Dios es mi paraíso”. Esta perfecta unión con el querer divino fue la fuente de su paz inalterable y de su santidad heroica. Aprendamos de él a abandonar nuestros propios deseos y a buscar en todo, no lo que nos agrada, sino lo que agrada a Dios, seguros de que en su voluntad se encuentra nuestro verdadero bien y nuestra eterna felicidad.
Prière du jour
Oh glorioso San Gerardo, que hicisteis de la voluntad de Dios el único norte de vuestra vida, alcanzadme la gracia de amar y cumplir en todo el divino querer. Que en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, pueda yo decir con sincero corazón: “Hágase, Señor, tu voluntad y no la mía”. Ayudadme a ver en cada cruz una oportunidad de unirme más a Cristo y de purificar mi alma para el cielo. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La Paciencia en las Aflicciones
Méditation
Reflexionemos sobre la invicta paciencia de San Gerardo en medio de las más duras pruebas. Fue calumniado gravemente, y en lugar de defenderse, guardó silencio, imitando a su Divino Maestro ante sus acusadores. Sufrió enfermedades dolorosas y persecuciones injustas con una serenidad admirable, viéndolas como instrumentos de purificación enviados por Dios. Su paciencia no era simple resignación, sino un acto de amor, ofreciendo todos sus sufrimientos por la conversión de los pecadores y la gloria de Dios. ¿Cómo sufrimos nosotros las pequeñas contrariedades de cada día? ¿Nos quejamos amargamente o las unimos al sacrificio de Cristo en la Cruz?
Prière du jour
Oh invicto mártir de la paciencia, San Gerardo, que soportasteis en silencio la calumnia y abrazasteis con amor los sufrimientos, enseñadme el valor de la cruz. Alcanzadme del Señor la fortaleza para sobrellevar con paciencia cristiana las aflicciones de esta vida, sin quejarme ni desanimarme. Que mis penas, unidas a las de Cristo, sirvan para mi santificación y la redención del mundo. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: La Profunda Humildad
Méditation
Contemplemos la heroica humildad de nuestro santo. A pesar de los dones extraordinarios con que Dios le había enriquecido, como el don de milagros, profecía y lectura de los corazones, San Gerardo se consideraba a sí mismo un “gusano inútil” y el mayor pecador del mundo. Huía de toda alabanza y buscaba siempre el último lugar. Esta profunda humildad le hizo grande a los ojos de Dios, quien “resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes”. Examinemos nuestro corazón y veamos si está manchado por la soberbia, la vanagloria o el deseo de ser estimados por los demás.
Prière du jour
Oh humildísimo San Gerardo, espejo de la pequeñez evangélica, que con vuestro ejemplo confundisteis la soberbia del mundo, alcanzadme la gracia de un corazón humilde y contrito. Libradme del veneno del orgullo, de la vana estima de mí mismo y del deseo de aparecer ante los demás. Haced que, reconociendo mi nada, ponga toda mi confianza en Dios y le atribuya a Él todo bien. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: Protector de las Madres y de la Vida
Méditation
San Gerardo fue llamado “el santo de los partos felices” por su especial poder para socorrer a las madres en el momento del alumbramiento. Su intercesión obró innumerables milagros en favor de las familias, protegiendo la vida de la madre y del niño. Este patrocinio es un reflejo de su gran amor por la vida, don sagrado de Dios, y de su compasión por el sufrimiento humano. Él nos enseña a valorar y defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural y a confiar en el poder de Dios, que puede obrar maravillas donde la ciencia humana se rinde.
Prière du jour
Oh protector especial de las madres y de los niños, San Gerardo, a vos acudo con gran confianza. Velad por todas las mujeres embarazadas; protegedlas en los peligros y concededles la alegría de un parto feliz. Asistid a las familias que desean el don de un hijo, para que vean cumplido su anhelo. Proteged la vida de los no nacidos y sed el amparo de todos los niños, para que crezcan en gracia y sabiduría ante Dios y los hombres. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: La Virtud de la Obediencia
Méditation
La obediencia de San Gerardo era tan perfecta que sus superiores afirmaban que, si le hubiesen mandado arrojarse al fuego, lo habría hecho sin dudar. Veía en la voz de sus superiores la voz misma de Dios. Esta obediencia ciega, pronta y alegre fue el secreto de su rápido avance en la perfección. Sacrificó su propio juicio y su voluntad por amor a Cristo, que “se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Pidamos a este santo la gracia de someter nuestra voluntad a la de Dios, manifestada a través de la Iglesia y de nuestros legítimos superiores.
Prière du jour
Oh modelo de perfecta obediencia, San Gerardo, que encontrasteis la libertad y la paz en el sometimiento filial a la voluntad de Dios, enseñadme a obedecer por amor. Libradme del espíritu de rebeldía y de crítica. Que sepa yo ver a Cristo en aquellos que tienen autoridad sobre mí, y que, cumpliendo sus mandatos, cumpla yo la santísima voluntad de mi Padre celestial. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: El Amor a Jesús Sacramentado
Méditation
El corazón de San Gerardo ardía en amor por Jesús en el Santísimo Sacramento. Pasaba horas enteras en adoración ante el sagrario, al que llamaba su “paraíso en la tierra”. Su mayor anhelo era recibir la Sagrada Comunión, que le unía íntimamente a su amado Señor. Este amor eucarístico era la fuente de su fuerza en las pruebas y de su celo por las almas. ¿Es la Eucaristía el centro de nuestra vida espiritual? ¿Buscamos a Jesús en el sagrario y lo recibimos con fe y devoción en la Santa Misa?
Prière du jour
Oh serafín de amor eucarístico, San Gerardo, que encontrasteis en el Santísimo Sacramento vuestras delicias, encended en mi corazón un amor vivo y ardiente por Jesús Sacramentado. Alcanzadme la gracia de asistir con devoción al Santo Sacrificio de la Misa, de visitar a menudo a Jesús en el sagrario y de recibirle en la Sagrada Comunión con un corazón puro y bien dispuesto. Que la Eucaristía sea mi fuerza en el camino de la vida. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La Devoción Filial a la Virgen María
Méditation
San Gerardo profesó una devoción tierna y filial a la Santísima Virgen María. La llamaba su “Mamá” y su “Reina”. A Ella recurría en todas sus necesidades y de Ella recibió innumerables gracias. Fue la Virgen quien le inspiró su vocación religiosa y quien le sostuvo en los momentos más difíciles de su vida. Su confianza en la mediación de María era ilimitada. Aprendamos de él a amar a nuestra Madre del Cielo con un amor de verdaderos hijos, a invocarla con confianza y a imitar sus virtudes.
Prière du jour
Oh devotísimo hijo de María, San Gerardo, que amasteis a la Santísima Virgen con ternura filial y pusisteis en Ella toda vuestra confianza, enseñadme a ser un verdadero devoto de tan buena Madre. Alcanzadme la gracia de imitar sus virtudes, especialmente su humildad, su pureza y su obediencia. Que en todas mis necesidades recurra a Ella con confianza, y que bajo su maternal protección, llegue seguro al puerto de la salvación eterna. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: La Caridad para con el Prójimo
Méditation
La caridad de San Gerardo no conocía límites. Amaba a todos en Dios y por Dios. Se desvivía por socorrer a los pobres, consolar a los afligidos, visitar a los enfermos y, sobre todo, por convertir a los pecadores. Su palabra, llena del fuego del Espíritu Santo, tocaba los corazones más endurecidos y los llevaba al arrepentimiento. Veía en cada prójimo, especialmente en el más necesitado, una imagen viviente de Jesucristo. Pidamos a Dios, por su intercesión, un corazón grande y generoso, que sepa amar y servir a nuestros hermanos como él lo hizo.
Prière du jour
Oh apóstol de la caridad, San Gerardo, que consumisteis vuestra vida en el servicio de los más necesitados, infundid en mi alma un amor sincero y operante hacia mi prójimo. Quitad de mi corazón todo egoísmo, envidia y rencor. Haced que yo vea a Cristo en mis hermanos, y que les sirva con alegría y generosidad, buscando siempre su bien temporal y eterno, para gloria de Dios. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: La Gracia de la Santa Muerte
Méditation
Llegado al final de su corta vida, consumido más por el amor que por la enfermedad, San Gerardo entregó su alma a Dios con una paz y una alegría celestiales. Habiendo cumplido perfectamente la voluntad de Dios en la tierra, voló al cielo para recibir el premio de sus virtudes. En la puerta de su celda mandó escribir: “Aquí se hace la voluntad de Dios, como Dios quiere y hasta que Dios quiera”. Esta fue la síntesis de su vida y la clave de su santa muerte. Pidamos por su intercesión la gracia suprema de la perseverancia final y de una muerte santa, en la amistad de Dios.
Prière du jour
Oh glorioso San Gerardo, que coronasteis una vida santa con una muerte preciosa a los ojos de Dios, alcanzadme la gracia de la perseverancia final. Asistidme en la hora de mi muerte; protegedme de las asechanzas del enemigo y fortalecedme con los santos sacramentos. Que, habiendo vivido y muerto en el amor de Dios y en la perfecta conformidad con su voluntad, merezca yo unirme a vos en el cielo para cantar eternamente sus misericordias. Amén.
Prière Conclusive
Oración final para cada día
Oh glorioso San Gerardo, que visteis en cada hombre el rostro de Jesucristo, y que con vuestra caridad sin límites socorristeis a los pobres y afligidos, escuchad la súplica que con humildad y confianza os dirijo. Vos, que sois el especial protector de las madres y de los niños, extended sobre mí vuestro patrocinio. Interceded por mí ante el Señor para que, si es su santa voluntad, me conceda la gracia que imploro (mencionar aquí la petición). Ayudadme a cumplir siempre la voluntad de Dios y a llevar mis cruces con paciencia y amor, para que un día pueda alabar con vos a nuestro Creador en el cielo. Amén.
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
