
Prière Introductive
Oración para todos los días
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Santísima, Madre de Dios y Madre nuestra, que sois aclamada por la Iglesia con el dulce título de Nuestra Señora de la Liberación! Venimos a vuestros pies de Madre con la confianza de los hijos que, hallándose en la necesidad, acuden a quien todo lo puede obtener del Corazón de Dios. Vemos a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos las cadenas del pecado, de las aflicciones, de las enfermedades y de las angustias que nos oprimen. ¿Y a quién iremos, sino a Vos, que sois la que rompéis las cadenas de los cautivos y dais consuelo a los afligidos? Con humildad y fervor, comenzamos esta santa novena, depositando en vuestro Corazón Inmaculado todas nuestras intenciones y, en particular, la gracia que por vuestra mediación deseamos alcanzar. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La Fe de María, causa de nuestra liberación
Méditation
Consideremos cómo la fe inquebrantable de la Santísima Virgen fue el principio de nuestra salvación. Por su fe en la palabra del Ángel, concibió en su seno al Verbo de Dios, trayendo al mundo a Aquel que nos libraría de la esclavitud del pecado y de la muerte. Ella creyó sin dudar, esperó contra toda esperanza y así se convirtió en causa de nuestra alegría y liberación. Su fe firme al pie de la Cruz nos enseña a confiar en Dios aun en las más oscuras tinieblas. Si carecemos de fe, ¿cómo podremos ser liberados de nuestras cadenas, que son nuestras dudas, nuestros temores y nuestra falta de confianza en el poder de Dios?
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Arca de la Nueva Alianza, por vuestra fe perfecta que trajo al mundo a nuestro Salvador! Os suplicamos que alcancéis de vuestro Divino Hijo una fe viva y robusta para nosotros. Que, creyendo firmemente en las promesas de Cristo, podamos ser liberados de toda vacilación y angustia, y caminar con paso seguro por la senda de la divina voluntad. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La Esperanza de María, ancla de nuestra alma
Méditation
Meditemos en la invencible esperanza de la Virgen María. Aun cuando las profecías anunciaban una espada de dolor, aun cuando huyó a Egipto con su Hijo perseguido, aun cuando lo vio rechazado por los suyos y, finalmente, clavado en la Cruz, su esperanza en el triunfo final de Dios jamás desfalleció. Ella es el ancla segura a la que debemos asirnos en las tempestades de la vida. La desesperación es la más terrible de las prisiones, pues nos cierra la puerta a la misericordia divina. María, con su esperanza, nos enseña a mirar más allá del sufrimiento presente, hacia la gloria prometida.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, ancla de nuestra esperanza! Vos que jamás dudasteis del poder y la bondad de Dios, infundid en nuestras almas esta virtud celestial. En nuestras desolaciones, en nuestras pruebas y en la hora de la tentación, sed nuestra fortaleza. Alcanzadnos la gracia de esperar firmemente en la misericordia divina, para que, libres de la desesperanza, podamos un día gozar con Vos de la visión de Dios. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: La Caridad de María, fuego que nos purifica
Méditation
Contemplemos el Corazón Inmaculado de María, abrasado en la más pura y perfecta caridad para con Dios y para con los hombres. Su amor a Dios la hizo esclava del Señor, y su amor al prójimo la impulsó a servir a su prima Santa Isabel, y a nosotros, sus hijos, nos acogió al pie de la Cruz. El egoísmo, el rencor y la indiferencia son las cadenas que nos impiden amar y ser libres. La caridad de María es el fuego que puede consumir estas ataduras y hacer de nuestro corazón una ofrenda agradable a Dios.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Hoguera de Divino Amor! Por la caridad perfecta con que amasteis a Dios sobre todas las cosas y a nosotros como a vuestros hijos, os rogamos que encendáis en nuestros corazones una chispa de ese fuego sagrado. Liberadnos de la frialdad, del egoísmo y de toda falta de caridad. Haced que, amando a Dios y a nuestro prójimo, merezcamos ser liberados de la condenación eterna y cantar eternamente las misericordias del Señor. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: La Humildad de María, que aplasta la soberbia
Méditation
Consideremos la profundísima humildad de la Reina de los Cielos y la Tierra. Siendo la más excelsa de las criaturas, se llamó a sí misma «la esclava del Señor». Reconoció que todo lo grande que en Ella se obraba era don de la omnipotencia divina. La soberbia fue el pecado de Lucifer, la causa de su caída y de la nuestra. Es la raíz de todo mal, la cadena que nos ata a nuestro propio yo, impidiéndonos elevarnos hacia Dios. La humildad de María, en cambio, aplastó la cabeza de la serpiente y nos abrió el camino de la verdadera grandeza.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Espejo de Humildad! Vos que con vuestra profunda humildad atrajisteis las miradas del Altísimo, alcanzadnos la gracia de conocernos a nosotros mismos y de no gloriarnos sino en nuestras flaquezas, para que en ellas habite el poder de Cristo. Liberadnos de la tiranía del orgullo, de la vanagloria y de la soberbia, para que, con un corazón humilde y contrito, podamos agradar a Dios y obtener de Él perdón y salvación. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: La Paciencia de María en medio del dolor
Méditation
Meditemos en la heroica paciencia de la Virgen Dolorosa. Desde la profecía de Simeón hasta la soledad del Sábado Santo, su vida fue un mar de dolores, soportados con una fortaleza y una conformidad a la voluntad de Dios que asombran a los Ángeles. La impaciencia, la queja y la rebelión ante el sufrimiento son cadenas que agravan nuestras cruces y nos alejan de Dios. María al pie de la Cruz nos enseña el valor redentor del dolor sufrido con amor y paciencia, uniéndolo al sacrificio de su Hijo.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Reina de los Mártires! Por los dolores atroces que padecisteis con invicta paciencia durante la Pasión de vuestro Hijo, os suplicamos que nos deis fuerza para sobrellevar con espíritu cristiano las tribulaciones de esta vida. Liberadnos de la impaciencia y de la desesperación. Haced que en cada cruz veamos un medio de purificación y un camino para unirnos más íntimamente a Jesús, nuestro Redentor. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: La Pureza de María, terror de los demonios
Méditation
Contemplemos la pureza virginal de María, la toda hermosa, la sin mancha, terror de los demonios del infierno. Su pureza no fue solo corporal, sino también de mente y de corazón, una transparencia total ante Dios. El pecado de impureza degrada al hombre, oscurece su entendimiento, debilita su voluntad y lo hace esclavo de las más bajas pasiones. Es una cadena que nos impide ver a Dios. María, la Virgen purísima, es el modelo y la protectora de esta angélica virtud.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Virgen Purísima y sin mancha! Vos que sois el lirio de pureza entre los espinos del mundo, guardad nuestros cuerpos y nuestras almas. Liberadnos de las insidias del demonio impuro, de las tentaciones del mundo y de la flaqueza de nuestra carne. Alcanzadnos un corazón limpio y una mente casta, para que, libres de toda mancha, podamos un día ver a Dios en el Cielo. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La Obediencia de María, remedio a nuestra rebeldía
Méditation
Meditemos en la perfecta obediencia de la Santísima Virgen. Con su «Hágase en mí según tu palabra», reparó la desobediencia de Eva y abrió las puertas del Cielo. Toda su vida fue un continuo «sí» a Dios, una perfecta adhesión a su santísima voluntad, aun cuando ésta fuera misteriosa o dolorosa. Nuestra rebeldía, nuestro afán de hacer nuestra propia voluntad, es la causa de nuestra infelicidad y la cadena que nos impide gozar de la paz que Dios da a los que le obedecen. La obediencia de María nos libera de la tiranía de nuestro propio albedrío.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Virgen obedientísima! Por vuestro «Fiat» que nos trajo la salvación, enseñadnos a someter nuestra voluntad a la de Dios. Liberadnos del espíritu de independencia y rebeldía. Alcanzadnos la gracia de buscar y cumplir en todo la voluntad divina, con la certeza de que en ella se encuentran nuestra paz, nuestra libertad y nuestra felicidad. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: El poder de la intercesión de María
Méditation
Consideremos el inmenso poder de intercesión que Dios ha concedido a su Santísima Madre. En las bodas de Caná, Jesús obró su primer milagro a petición suya, aun cuando «no había llegado su hora». Esto nos muestra que el Corazón de Jesús nada puede negar a su Madre. Ella es la Omnipotencia suplicante. Si nos sentimos impotentes ante nuestras dificultades, si nuestras propias fuerzas no bastan para romper las cadenas que nos oprimen, acudamos a María. Su mediación es todopoderosa ante Dios.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, refugio de los pecadores y auxilio de los cristianos! Con la confianza de un hijo, acudimos a vuestro poder de intercesión. Mirad las cadenas que nos atan: (mencionar aquí la gracia que se desea obtener). Os lo pedimos por el amor que tenéis a vuestro Hijo Jesús. Mostrad una vez más que sois nuestra Madre, intercediendo por nosotros y alcanzándonos la liberación que tanto anhelamos, si ha de ser para la gloria de Dios y el bien de nuestra alma. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: La Perseverancia de María, garantía de nuestra victoria
Méditation
Meditemos en la perseverancia de la Virgen María. Estuvo al pie de la Cruz hasta el último suspiro de su Hijo, y perseveró en oración con los Apóstoles en el Cenáculo, esperando la venida del Espíritu Santo. La perseverancia final es la gracia de las gracias, la que corona todas las demás. De nada sirve comenzar bien si no se termina bien. Muchos son los que abandonan la lucha, vencidos por el cansancio o la tentación. María es el auxilio seguro para perseverar hasta el fin en el servicio de Dios y alcanzar la liberación definitiva del Cielo.
Prière du jour
¡Oh Nuestra Señora de la Liberación, Reina de los Apóstoles y Puerta del Cielo! A Vos, que perseverasteis fielmente hasta el fin, encomendamos nuestra vida y nuestra muerte. Asistidnos en la lucha final contra el enemigo de nuestra alma. Liberadnos del peligro de una muerte impenitente. Alcanzadnos la gracia de la perseverancia final, para que, después de haberos servido en la tierra, podamos ser liberados de todo mal y llevados por Vos a la gloria eterna para alabar y bendecir a la Santísima Trinidad por los siglos de los siglos. Amén.
Prière Conclusive
Oración Final para cada día
¡Oh María, Nuestra Señora de la Liberación, tesorera de las gracias divinas y refugio seguro de los que en Vos confían! Concluyendo este día de la novena, postrados a vuestros pies, renovamos nuestra confianza en vuestro maternal amparo. No desechéis nuestras súplicas, antes bien, escuchadlas propicia y despachadlas favorablemente. Presentad a vuestro Hijo nuestras peticiones y haced que, por vuestros méritos y poderosa intercesión, obtengamos la liberación de todos nuestros males, de alma y cuerpo, y la gracia particular que en esta novena hemos solicitado.
Rezar tres Avemarías, un Gloria y la Salve.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
