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Novena a Nuestra Señora de la Alegría

    Novena a Nuestra Señora de la Felicidad - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Oración Inicial para cada día

    Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    Acto de Contrición

    Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.

    Oración de Apertura

    ¡Oh, Virgen Santísima, Madre de Dios y Madre nuestra, a quien la Iglesia saluda como Causa de nuestra alegría! Con filial confianza acudimos a Vos en esta novena, para meditar en los santos gozos que llenaron vuestro Inmaculado Corazón y para suplicaros que nos hagáis partícipes de esa alegría celestial que el mundo no puede dar. Vos, que sois la puerta del Cielo y el consuelo de los afligidos, volved a nosotros esos vuestros ojos misericordiosos. Alcanzadnos de vuestro Divino Hijo las gracias que os pedimos en esta novena, si han de ser para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas, y sobre todo, la gracia de una santa alegría en medio de las tribulaciones de la vida, y la perseverancia final para gozar con Vos eternamente en el Cielo. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: La Alegría de la Anunciación

    Méditation

    Consideremos el primer gozo de la Bienaventurada Virgen María: la Anunciación del Arcángel San Gabriel. Un ángel del Señor descendió del Cielo para anunciar a una humilde doncella de Nazaret que había sido escogida para ser la Madre de Dios. ¡Qué turbación y qué asombro para tan humilde criatura! Mas luego, ¡qué alegría tan inefable al dar su consentimiento con aquel Fiat que cambió la historia del mundo! Por su obediencia, la alegría de la salvación entró en el mundo. Meditemos en el gozo profundo que inundó el Corazón Inmaculado de María al convertirse en el primer tabernáculo viviente de Nuestro Señor.

    Prière du jour

    ¡Oh, María, Causa de nuestra alegría! Por el gozo que experimentasteis en la Anunciación, cuando el Verbo se hizo carne en vuestro seno purísimo, alcanzadnos la gracia de una profunda humildad y una perfecta obediencia a la voluntad de Dios, para que Él pueda obrar en nosotros grandes cosas y llenarnos de su santa alegría. Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: La Alegría de la Visitación

    Méditation

    Contemplemos el segundo gozo de Nuestra Señora: la Visitación a su prima Santa Isabel. Apenas concibió al Hijo de Dios, María se puso en camino, presurosa, para servir a su anciana prima. Su presencia, llevando en su seno al Salvador, santificó a Juan el Bautista y llenó de gozo y del Espíritu Santo a Isabel. En este misterio, la Virgen nos enseña que la verdadera alegría se encuentra en la caridad y en el servicio desinteresado a los demás. Su alma prorrumpió en el canto del Magnificat, un himno de gozo y gratitud al Todopoderoso.

    Prière du jour

    ¡Oh, Virgen gozosa de la Visitación! Por la alegría que sentisteis al compartir la gracia divina con vuestra prima Isabel, enseñadnos a llevar a Jesús a los demás con nuestras obras y palabras. Alcanzadnos un corazón caritativo y servicial, para que, aliviando las penas de nuestro prójimo, encontremos la verdadera alegría. Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: La Alegría del Nacimiento de Jesús

    Méditation

    Meditemos el tercer gozo de la Santísima Virgen: el Nacimiento de su Hijo, Jesús, en el portal de Belén. En medio de la pobreza más extrema, en la noche fría, disteis a luz al Salvador del mundo. Ningún palacio terrenal podría contener tal alegría. Los ángeles cantaron la gloria de Dios y los pastores acudieron a adorar al Rey recién nacido. Vuestro corazón, oh María, se regocijó al contemplar el rostro de Dios hecho hombre, vuestro Hijo, envuelto en pobres pañales.

    Prière du jour

    ¡Oh, Madre del Divino Niño! Por el gozo inmenso que inundó vuestra alma en la noche de Belén, os pedimos la gracia de un verdadero desprendimiento de los bienes de este mundo. Haced que encontremos nuestra única riqueza y nuestra más grande alegría en Jesús, y que sepamos adorarle en la humildad y la sencillez de corazón. Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: La Alegría de la Adoración de los Magos

    Méditation

    Consideremos el cuarto gozo de María Santísima: la Adoración de los Santos Reyes Magos. Hombres sabios, guiados por una estrella, vinieron de lejanas tierras para postrarse ante el Rey de los Judíos. Al ofrecerle oro, incienso y mirra, reconocieron su realeza, su divinidad y su humanidad. ¡Qué alegría para el corazón de la Madre ver a su Hijo, rechazado por los suyos, ser reconocido y adorado por los gentiles, primicias de todos los pueblos que serían llamados a la fe!

    Prière du jour

    ¡Oh, Reina de los Reyes! Por la alegría que sentisteis al ver a los Magos adorar a vuestro Hijo, alcanzadnos una fe viva y ardiente, que nos haga buscar a Jesús sin descanso y reconocerle en la Sagrada Eucaristía. Que, como los Magos, le ofrezcamos el oro de nuestra caridad, el incienso de nuestra oración y la mirra de nuestra mortificación. Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: La Alegría del Hallazgo de Jesús en el Templo

    Méditation

    Contemplemos el quinto gozo de la Virgen María: el Hallazgo del Niño Jesús en el Templo. Después de tres días de angustia y de amargas lágrimas, buscándole sin descanso, Vos y San José lo encontrasteis en el Templo de Jerusalén, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y preguntándoles. La pena de la pérdida se trocó en un gozo inmenso al recuperar a vuestro tesoro. Este misterio nos enseña que la alegría de encontrar a Jesús sobrepasa toda tristeza.

    Prière du jour

    ¡Oh, amantísima Madre! Por el gozo que experimentasteis al encontrar a Jesús en el Templo, os suplicamos que nunca lo perdamos por el pecado. Y si por desgracia cayéremos, dadnos la gracia de buscarle con lágrimas de arrepentimiento, para encontrarle de nuevo en el sacramento de la Confesión y sentir la alegría del perdón. Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: La Alegría de la Resurrección del Señor

    Méditation

    Meditemos el sexto y más grande gozo de Nuestra Señora: la gloriosa Resurrección de su Hijo. Después de la noche oscura del Viernes Santo y del silencio del sepulcro, ¡qué alegría indecible la vuestra al ver a Jesús resucitado, triunfante sobre la muerte y el pecado! Vuestro dolor se convirtió en un gozo que nadie os podría arrebatar. Él es la prueba de nuestra fe y la prenda de nuestra propia resurrección. En la Resurrección de Cristo se funda la alegría perenne de la Iglesia.

    Prière du jour

    ¡Oh, Reina del Cielo, alegraos, aleluya! Por el gozo sublime de la Resurrección de Cristo, os pedimos que reavivéis en nosotros la virtud de la esperanza. Que en medio de las pruebas y tribulaciones de esta vida, vivamos siempre con la alegría de saber que Cristo ha vencido y que nos espera en la gloria eterna. Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: La Alegría de la Asunción de María al Cielo

    Méditation

    Consideremos el séptimo gozo de la Bienaventurada Virgen: su gloriosa Asunción a los Cielos en cuerpo y alma. Cumplido el curso de su vida terrenal, no era justo que aquel cuerpo que fue templo del Espíritu Santo y sagrario del Verbo Encarnado conociera la corrupción del sepulcro. Fue elevada por los ángeles a la gloria celestial, donde su Hijo la esperaba para coronarla. ¡Qué alegría la de entrar en el gozo eterno de la Santísima Trinidad!

    Prière du jour

    ¡Oh, Virgen Asunta al Cielo! Por el gozo de vuestra entrada triunfal en la gloria, os pedimos que nos alcancéis la gracia de vivir con la mirada puesta en el Cielo, anhelando los bienes eternos y despreciando las vanidades del mundo. Asistidnos en la hora de nuestra muerte para que podamos participar de vuestra misma gloria y alegría. Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: La Alegría de la Coronación de María

    Méditation

    Contemplemos el gozo supremo de María al ser coronada por la Santísima Trinidad como Reina y Señora de todo lo creado. El Padre la corona como Hija predilecta, el Hijo como Madre amantísima, y el Espíritu Santo como Esposa fidelísima. Los ángeles y los santos la aclaman como su Reina. Desde su trono de gloria, Ella ejerce su realeza de amor, intercediendo por nosotros, sus hijos peregrinos, y dispensando todas las gracias con maternal solicitud.

    Prière du jour

    ¡Oh, Reina y Madre nuestra! Por la alegría de vuestra Coronación, os reconocemos como Señora de nuestras vidas. Aceptad la corona de nuestro amor filial y reinad en nuestros corazones. Concedednos la alegría de servir bajo vuestro estandarte y la confianza de que, bajo vuestro amparo, alcanzaremos la corona de la gloria eterna. Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: La Alegría de ser Hijos de María

    Méditation

    Finalmente, meditemos en el gozo que debemos tener por ser hijos de tan buena Madre. En la Cruz, Jesús nos la entregó con aquellas palabras: «He ahí a tu madre». Desde entonces, Ella nos ha cuidado con una ternura y una solicitud que exceden a las de todas las madres de la tierra. Acudir a Ella en nuestras necesidades, invocar su dulce Nombre, sentir su protección, es una fuente inagotable de consuelo y de santa alegría. Ser devoto de María es una señal de predestinación y una garantía de perseverancia final.

    Prière du jour

    ¡Oh, dulcísima Madre María! Os damos gracias por el inmenso don de ser vuestros hijos. Por la alegría que sentís al vernos acudir a Vos, os pedimos la gracia de una tierna y constante devoción a vuestro Inmaculado Corazón. Haced que vivamos siempre como dignos hijos vuestros, para que la alegría que ahora sentimos al honraros en la tierra, se continúe por toda la eternidad en el Cielo. Amén.


    Prière Conclusive

    Oración Final para cada día

    ¡Oh, Madre de la santa alegría, refugio de los pecadores y consuelo de los afligidos! A vuestros pies venimos a implorar vuestro auxilio. No desechéis nuestras súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Haced que, meditando en vuestros gozos, se llenen nuestras almas de una santa alegría que nos dé fuerza para sobrellevar las cruces de esta vida y perseverar en el servicio de vuestro Hijo, para que merezcamos un día gozar con Vos de las alegrías eternas de la gloria.

    Se rezan tres Avemarías en honor de los gozos de la Santísima Virgen.

    V. Reina del Cielo, alégrate, aleluya.
    R. Porque el Señor, a quien has merecido llevar, aleluya.
    V. Ha resucitado, según su palabra, aleluya.
    R. Ruega al Señor por nosotros, aleluya.
    V. Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya.
    R. Porque ha resucitado verdaderamente el Señor, aleluya.

    Oremos: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo entero, concédenos que por la intercesión de su Madre, la Virgen María, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

    Contexte Historique

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