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Novena a Nuestra Señora de Pontmain, Madre de la Esperanza

    Pontmain - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Oración Inicial para cada día

    Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    Acto de Contrición

    Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

    Oración Preparatoria

    Oh Dios de bondad, que en vuestra infinita misericordia nos habéis dado a la Santísima Virgen María como Madre de Esperanza, especialmente manifestada en la aparición de Pontmain; concedednos, por su intercesión, la gracia de hacer esta novena con fervor y devoción, para que, meditando en sus virtudes y en su mensaje, alcancemos las gracias que por su medio os pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: La Aparición a los Humildes

    Méditation

    Consideremos cómo, en una noche de angustia y guerra, la Santísima Virgen se dignó aparecer en el humilde pueblo de Pontmain. No se mostró a los sabios ni a los poderosos, sino a unos niños sencillos, cuya pureza de corazón les permitió ver el cielo abierto. Esta elección nos enseña que Dios se revela a los humildes y que la sencillez es el camino para encontrarle. Meditemos en la gran bondad de nuestra Madre celestial, que en medio de la desolación de la guerra, vino a traer un mensaje de esperanza, mostrándose como un faro de luz en la más densa oscuridad.

    Prière du jour

    Oh, Santísima Virgen de Pontmain, que escogisteis la inocencia de los niños para manifestar vuestra gloria, os suplicamos que purifiquéis nuestros corazones de todo orgullo y vanidad. Hacednos sencillos y humildes para que seamos dignos de vuestras gracias y de contemplar un día vuestro rostro en el cielo. Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: La Reina del Cielo

    Méditation

    La Virgen Santísima apareció vestida con un manto azul oscuro, salpicado de estrellas de oro, como un trozo del firmamento. Este vestido celestial nos recuerda que Ella es la Reina del Cielo y de la Tierra, y que su poder sobrepasa todas las tribulaciones humanas. Las estrellas que la adornan son símbolo de las innumerables gracias que distribuye a sus hijos. Al contemplar a nuestra Madre así revestida de la gloria de Dios, reavivemos nuestra confianza en su intercesión, pues Aquella que manda en los cielos bien puede socorrer nuestras miserias en la tierra.

    Prière du jour

    Oh, Reina del Cielo, Nuestra Señora de Pontmain, cuyo manto estrellado nos revela vuestra majestad; cubridnos con vuestra protección maternal. Sed nuestra estrella en la noche de la prueba, guiad nuestros pasos por el camino del bien y no permitáis que jamás nos apartemos de vuestro Hijo, Jesucristo. Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: La Tristeza de Nuestra Madre

    Méditation

    Los niños videntes notaron en el rostro de la Virgen una inefable tristeza. ¿Por qué estaba triste la Reina de la Alegría? Su tristeza nacía de ver los pecados del mundo, la guerra que enfrentaba a sus hijos y el olvido de Dios en tantos corazones. Esta tristeza maternal es una llamada a la conversión. Cada uno de nuestros pecados añade una pena al Corazón Inmaculado de María. Comprendamos hoy el valor de la penitencia y la reparación, y ofrezcamos nuestros pequeños sacrificios para consolar a nuestra afligida Madre.

    Prière du jour

    Oh, Madre Dolorosa de Pontmain, cuyo rostro reflejaba la pena por nuestros pecados, alcanzadnos la gracia de un verdadero arrepentimiento. Que vuestra tristeza nos mueva a detestar toda ofensa contra Dios y a consolar vuestro Corazón Inmaculado con una vida más santa y fervorosa. Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: El Poder de la Oración de los Niños

    Méditation

    Mientras los adultos no veían nada, los niños contemplaban la maravillosa visión. Y fue al comenzar ellos a rezar el rosario que la aparición creció en belleza y esplendor. Este hecho nos enseña el inmenso poder de la oración de los niños y de las almas puras. Dios se complace en la plegaria sencilla y confiada, y por medio de ella obra grandes maravillas. Aprendamos de los niños de Pontmain a rezar con fe, perseverancia y un corazón limpio, seguros de que nuestra Madre del Cielo siempre nos escucha.

    Prière du jour

    Oh, Virgen María, que sonreísteis al oír las oraciones de los niños de Pontmain, enseñadnos a rezar con la misma confianza y sencillez. Acoged nuestras pobres plegarias, presentadlas a vuestro Divino Hijo y haced que, por la pureza de nuestra intención, alcancemos las gracias que os pedimos. Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: «Mas rogad, hijos míos»

    Méditation

    En el cielo, bajo los pies de la Virgen, apareció una banderola con un mensaje escrito en letras de oro: «Mas rogad, hijos míos». Esta es la primera y principal exhortación de Nuestra Señora. En medio de la angustia, la solución no es la desesperación ni la agitación, sino la oración. María nos llama a volvernos a Dios, a levantar nuestros ojos y nuestros corazones hacia el Cielo. La oración es el arma de los débiles, la fuerza de los afligidos y la llave que abre el Corazón de Dios. Respondamos hoy con fervor a esta llamada maternal.

    Prière du jour

    Oh, Madre de la Esperanza, que nos exhortáis a la oración, reavivad en nosotros el espíritu de plegaria. Que nunca nos cansemos de llamar a las puertas del cielo, especialmente en los momentos de prueba. Enseñadnos a hacer de nuestra vida una oración continua, para gloria de Dios y salvación de las almas. Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: «Dios os responderá en poco tiempo»

    Méditation

    El mensaje de la Virgen continuaba: «Dios os responderá en poco tiempo». ¡Qué consuelo tan grande para los corazones angustiados! Nuestra Señora no sólo nos pide que recemos, sino que nos asegura que nuestra oración será escuchada. Esta promesa debe fortalecer nuestra esperanza. A veces, Dios parece sordo a nuestros clamores, pero es sólo una prueba para nuestra fe. Él siempre responde, a su tiempo y a su manera, que es siempre la mejor para nosotros. Mantengamos una confianza inquebrantable en la Providencia Divina.

    Prière du jour

    Señora de Pontmain, que nos prometisteis una pronta respuesta de Dios, aumentad nuestra fe y nuestra esperanza. En las noches oscuras del alma, cuando la respuesta tarda en llegar, recordadnos vuestra promesa. Ayudadnos a esperar con paciencia y confianza el cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas. Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: «Mi Hijo se deja enternecer»

    Méditation

    La última parte del mensaje es la más conmovedora: «Mi Hijo se deja enternecer». Aquí, la Virgen nos revela el secreto del Corazón de Jesús: es un Corazón infinitamente bueno, misericordioso y sensible a nuestras súplicas. No es un Dios lejano e impasible, sino un Padre tierno que se conmueve ante la fe y el amor de sus hijos. La oración, especialmente la que va unida a la confianza filial, tiene el poder de ‘tocar’ el Corazón de Cristo. Acerquémonos, pues, a Él con gran confianza, por mediación de su Santísima Madre.

    Prière du jour

    Oh, María, Mediadora de todas las gracias, que nos reveláis la ternura del Corazón de vuestro Hijo; conducidnos a Él. Enseñadnos a hablarle con el abandono de un niño, seguros de su amor. Que nuestras oraciones, presentadas por vuestras manos purísimas, enternezcan el Corazón de Jesús y nos alcancen el perdón y la misericordia. Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: La Cruz Roja, Signo de Salvación

    Méditation

    Durante la aparición, mientras se cantaba el Parce Domine, la expresión de la Virgen se tornó aún más triste y una cruz roja con un crucifijo apareció ante Ella. Este signo nos recuerda que todas las gracias nos vienen por los méritos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. La tristeza de María ante la Cruz es la del Corazón de una Madre que ve a su Hijo sufrir por los pecados de los hombres. No hay esperanza verdadera que no pase por la Cruz. Unamos nuestros sufrimientos a los de Cristo, para nuestra purificación y la salvación del mundo.

    Prière du jour

    Oh, Virgen Dolorosa al pie de la Cruz, que en Pontmain nos recordasteis el precio de nuestra redención; imprimid en nuestros corazones un amor profundo a Jesús Crucificado. Concedednos la gracia de llevar nuestras cruces de cada día con paciencia y amor, uniéndolas al sacrificio de vuestro Hijo por la conversión de los pecadores. Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: La Reina de la Paz

    Méditation

    Al final de la aparición, mientras el pueblo cantaba un himno de alabanza y esperanza, una dulce sonrisa iluminó el rostro de la Virgen y Ella desapareció, dejando en los corazones una paz inmensa. Esa misma noche, el ejército prusiano detuvo su avance y la región fue salvada. María, Reina de la Paz, había cumplido su promesa. Ella es verdaderamente Nuestra Señora de la Esperanza. Confiémosle hoy la paz de nuestros corazones, de nuestras familias y del mundo entero, seguros de que, si acudimos a Ella con fe, nos alcanzará de su Hijo el don precioso de la paz.

    Prière du jour

    Oh, Nuestra Señora de Pontmain, Reina de la Paz y Madre de la Esperanza, que con vuestra sonrisa devolvisteis la alegría y la seguridad a vuestros hijos; mirad con bondad a este mundo turbado por la guerra y la discordia. Alcanzadnos de vuestro Hijo la paz verdadera, que es fruto de la justicia y del amor, y haced que reine la concordia en todas las naciones. Amén.


    Prière Conclusive

    Oración Final para cada día

    Oh, Nuestra Señora de Pontmain, Madre de la Esperanza, que en la hora más oscura vinisteis a reavivar la fe de vuestros hijos, escuchad la humilde plegaria que os dirigimos. Confiamos a vuestro Corazón Inmaculado nuestras penas y angustias, las necesidades de nuestra familia y la paz del mundo entero.
    Recordando vuestro mensaje consolador, os decimos con filial confianza: «Mas rogad, hijos míos, Dios os responderá en poco tiempo. Mi Hijo se deja enternecer».
    Alcanzadnos, oh Madre buena, la gracia de una oración perseverante, una fe inquebrantable y una esperanza que nunca desfallezca. Amén.

    Rezar tres Avemarías y un Gloria.

    Contexte Historique

    Neuvaine structurée en 9 jours.

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