
Prière Introductive
Oración para empezar cada día de la novena
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración Inicial
¡Oh glorioso San Bartolomé, a quien Dios dotó de tan grande inocencia y sinceridad que merecisteis ser llamado por el mismo Jesucristo «un verdadero israelita, en quien no hay engaño»! A vos acudimos en esta novena, llenos de confianza en vuestra poderosa intercesión. Vos que, por vuestro celo apostólico, llevasteis la luz del Evangelio a las naciones más lejanas y sellasteis vuestra predicación con la sangre del martirio, alcanzadnos del Señor la gracia de vivir siempre en la verdad, de combatir valerosamente contra el mal y de perseverar en el amor de Dios hasta el fin de nuestras vidas. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La Fe Sincera
Méditation
Consideremos cómo el Apóstol San Felipe, habiendo sido llamado por nuestro Señor, se apresuró a comunicar la buena nueva a su amigo Natanael, cuyo nombre era Bartolomé. Le dijo: «Hemos hallado a Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los Profetas: a Jesús de Nazaret». Mas Natanael, conociendo las Escrituras, dudó que de tan humilde lugar pudiese venir el Mesías. Esta duda, empero, no nacía de la soberbia, sino de un corazón sincero que buscaba la verdad. Jesús mismo, al verle venir, dio de él testimonio diciendo: «He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño».
Aprendamos de San Bartolomé a buscar siempre a Cristo con un corazón recto y sin doblez, aun cuando su presencia se nos manifieste en los lugares y personas que menos esperamos.
Prière du jour
Oración del Día Primero
¡Oh glorioso San Bartolomé, modelo de sinceridad y fe! Vos que no os dejasteis llevar por los prejuicios humanos y acudisteis con prontitud al encuentro del Salvador, alcanzadnos la gracia de un corazón puro y sencillo, que sepa reconocer a Cristo en todas las circunstancias de nuestra vida. Haced que, libres de todo engaño, busquemos únicamente la verdad y nos adhiramos a ella con todo nuestro ser. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La Pureza de Corazón
Méditation
Meditemos en el singular elogio que nuestro Señor Jesucristo hizo de San Bartolomé: «He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño». ¡Qué alabanza tan grande de labios de la misma Verdad! Un corazón sin engaño es un corazón transparente ante Dios, un alma que no abriga malicia, hipocresía ni falsedad. Es la inocencia del alma que agrada a Dios sobre todas las cosas, porque en ella puede Él hacer su morada. San Bartolomé poseía esta pureza de intención, esta rectitud de espíritu que le hizo digno de ser contado entre los amigos íntimos del Señor y columna de su Iglesia.
Pidamos hoy la gracia de imitar esta santa sencillez, despojándonos de toda doblez para que Cristo pueda también decir de nosotros que somos verdaderos cristianos, sin engaño alguno.
Prière du jour
Oración del Día Segundo
¡Oh bienaventurado Apóstol San Bartolomé, espejo de pureza y candor! Vos, cuya alma limpia mereció el más alto elogio del Hijo de Dios, mirad compasivo nuestra miseria. Tantas veces nuestro corazón se ve manchado por la vanidad, la mentira y el amor propio. Alcanzadnos de Jesús la gracia de una verdadera conversión, un corazón nuevo y puro, para que, despojados de toda falsedad, podamos servirle con sinceridad y amor todos los días de nuestra vida. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: El Celo por las Almas
Méditation
Consideremos el momento sublime en que Jesús, después de una noche de oración, eligió a los doce que serían sus Apóstoles. Entre ellos se encontraba nuestro santo, Bartolomé. Ser Apóstol significaba ser enviado, ser testigo de la Resurrección, predicar el Evangelio a todas las gentes y administrar los sacramentos. Era una misión de sacrificio, de entrega total, de persecución y, finalmente, de martirio. San Bartolomé aceptó este llamado con generosidad y ardor, consagrando su vida entera a la propagación del Reino de Dios. Su celo por las almas le llevó a tierras lejanas, sin temor a las fatigas ni a los peligros.
Examinemos nuestro propio celo por la salvación de las almas y pidamos a San Bartolomé que encienda en nosotros el fuego del amor divino y apostólico.
Prière du jour
Oración del Día Tercero
¡Oh esforzado Apóstol San Bartolomé, que con tanto celo os dedicasteis a la salvación de las almas! Vos, que no escatimasteis trabajos ni sacrificios para llevar la luz del Evangelio hasta los confines de la tierra, encended en nuestros corazones una chispa de vuestro ardor apostólico. Haced que nos preocupemos por la salvación de nuestros hermanos y que, con la oración, el ejemplo y la palabra, seamos instrumentos dóciles en las manos de Dios para la extensión de su Reino. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: El Espíritu Misionero
Méditation
La Tradición nos enseña que, tras la Ascensión del Señor, San Bartolomé llevó la fe a las regiones más remotas, como la India y Armenia. Imaginemos al santo Apóstol, dejando su patria y su gente, adentrándose en tierras de costumbres extrañas y religiones paganas. ¡Qué fe tan robusta y qué confianza en la Providencia se necesitaban para tal empresa! No le movía la curiosidad ni el afán de aventuras, sino el mandato de Cristo: «Id por todo el mundo y predicad el Evangelio». Su predicación, confirmada con milagros, convirtió a multitudes y estableció la Iglesia en aquellas naciones, regándola con su sudor y, finalmente, con su sangre.
Pidamos por su intercesión un espíritu misionero, para que la fe católica sea anunciada y recibida en todos los rincones del mundo.
Prière du jour
Oración del Día Cuarto
¡Oh intrépido misionero San Bartolomé, heraldo de Cristo en las naciones! Vos, que por amor a Jesús y a las almas abandonasteis toda seguridad terrena, rogad por todos los misioneros que hoy anuncian el Evangelio con grandes dificultades. Alcanzadnos a nosotros un corazón universal, que ame a la Santa Iglesia y se interese por su misión. Que sepamos sostener con nuestra oración y sacrificio la obra de la evangelización, para que todos los pueblos lleguen al conocimiento del único y verdadero Dios. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: La Victoria sobre la Tentación
Méditation
Entre los poderes que Cristo confirió a sus Apóstoles estaba el de expulsar a los demonios. San Bartolomé ejerció este ministerio con gran poder, liberando a muchas almas de la tiranía del enemigo infernal. La tradición narra cómo, en sus misiones, desenmascaraba a los ídolos, que no eran sino demonios que engañaban a los hombres, y los hacía enmudecer y huir. Por esta razón, la Iglesia le invoca como protector especial contra las asechanzas y tentaciones del diablo. El demonio nos tienta con el orgullo, la impureza, la ira y la desesperación. La lucha espiritual es una realidad en la vida cristiana.
Acudamos con confianza a San Bartolomé, para que nos defienda en esta batalla y nos alcance la victoria sobre el mal.
Prière du jour
Oración del Día Quinto
¡Oh poderoso San Bartolomé, terror de los demonios y amparo de los cristianos! A vos acudimos en nuestras luchas contra el espíritu del mal. Protegednos de sus engaños, defendednos de sus asaltos y fortaleced nuestra voluntad para resistir a la tentación. Por vuestra intercesión, que seamos liberados de toda influencia maligna y que, sirviendo a Dios en paz y santidad, merezcamos gozar un día de la victoria eterna en el cielo. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: La Confianza en el Poder de Dios
Méditation
La predicación de los Apóstoles iba siempre acompañada de «señales y prodigios», como lo había prometido el Señor. San Bartolomé no fue una excepción. Las antiguas crónicas relatan los numerosos milagros que obraba en nombre de Jesús: curaba a los enfermos, devolvía la vista a los ciegos y sanaba toda dolencia del cuerpo y del alma. Estos milagros no eran para su propia gloria, sino para confirmar la verdad del Evangelio y para manifestar la misericordia de Dios hacia los hombres. Eran una invitación a la fe, un llamado a creer en Aquel que es el único autor de la vida y la salud.
Pidamos a San Bartolomé que aumente nuestra fe en el poder de Dios, que puede obrar maravillas en nuestra vida si se lo pedimos con humildad y confianza.
Prière du jour
Oración del Día Sexto
¡Oh taumaturgo glorioso, San Bartolomé, por cuyo medio Dios manifestó su poder! Vos, que sanasteis a tantos enfermos y afligidos, mirad nuestras dolencias de alma y cuerpo. Os suplicamos que intercedáis por nosotros ante el Médico divino, Jesucristo, para que, si es su voluntad, nos conceda la salud que necesitamos. Y, sobre todo, alcanzadnos la sanación de nuestras culpas, la fortaleza en la fe y una confianza inquebrantable en su amorosa Providencia. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La Fidelidad al Único Dios Verdadero
Méditation
El ministerio de San Bartolomé le llevó a enfrentarse directamente con el paganismo y la idolatría. En Armenia, el rey Polimio y su corte se convirtieron a la fe gracias a su predicación y a la curación milagrosa de la hija del rey. Sin embargo, este éxito apostólico provocó la ira de los sacerdotes de los ídolos, quienes veían amenazado su poder e influencia. Incitaron al hermano del rey, Astiages, contra el santo Apóstol. San Bartolomé no temió proclamar la verdad ante los poderosos, denunciando la vanidad de los ídolos y anunciando al único Dios verdadero. Su fidelidad le costaría la vida.
Aprendamos de su ejemplo a no ceder ante las presiones del mundo, a no adorar los ídolos modernos del dinero, el poder o el placer, y a dar siempre testimonio de nuestra fe con valentía.
Prière du jour
Oración del Día Séptimo
¡Oh Apóstol valiente, San Bartolomé, fiel testigo del Dios vivo! Vos, que con vuestra palabra derribasteis los ídolos mudos y proclamasteis la soberanía de Jesucristo, ayudadnos a ser fieles a nuestro bautismo. Alcanzadnos la gracia de rechazar todo lo que en nuestro corazón ocupa el lugar de Dios: los apegos desordenados, las vanidades del mundo, el respeto humano. Que solo a Dios adoremos y a Él solo sirvamos, con un corazón indiviso y leal hasta la muerte. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: La Fortaleza en el Sufrimiento
Méditation
Llegamos al culmen de la vida de San Bartolomé: su glorioso martirio. Por orden del rey Astiages, fue arrestado y condenado a la muerte más cruel. Según la tradición más extendida, fue desollado vivo y luego decapitado. ¡Qué tormento tan espantoso! Pero en medio de tan indecibles dolores, el corazón del Apóstol ardía en amor por su Señor. Unía sus sufrimientos a los de Cristo en la Cruz, ofreciendo su vida por la conversión de sus verdugos y la salvación del mundo. Su sangre se convirtió en semilla de nuevos cristianos, y su fortaleza en el suplicio, en un testimonio elocuente del poder de la gracia divina.
Contemplemos a este héroe de la fe y pidámosle la fortaleza para soportar con paciencia las cruces de nuestra propia vida, uniéndolas al sacrificio de Cristo.
Prière du jour
Oración del Día Octavo
¡Oh invicto mártir de Cristo, San Bartolomé, cuya fortaleza en el tormento asombró al mundo! Por el cruel martirio que padecisteis por amor a Jesús, os suplicamos que nos alcancéis la gracia de la perseverancia en el sufrimiento. Enseñadnos a llevar nuestras cruces diarias con paciencia y amor, a ver en ellas un medio de purificación y de unión con nuestro Redentor. Que ninguna prueba nos separe del amor de Dios, y que, fortalecidos por vuestro ejemplo, permanezcamos fieles hasta el fin. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: La Esperanza de la Vida Eterna
Méditation
Después de los trabajos y el martirio, San Bartolomé recibió la corona de la gloria que el Señor tiene preparada para los que le aman. «Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos», había dicho Jesús a sus discípulos. Ahora, el santo Apóstol goza para siempre de la visión de Dios, en compañía de la Santísima Virgen, de los ángeles y de todos los santos. Desde el cielo, no se olvida de nosotros, sus hermanos que aún peregrinamos en este valle de lágrimas. Intercede por la Iglesia que él ayudó a fundar, y asiste con su poderosa protección a todos los que le invocan con devoción.
Terminemos esta novena con el corazón lleno de esperanza en la vida eterna y con una confianza renovada en la intercesión de nuestro santo patrono.
Prière du jour
Oración del Día Noveno
¡Oh glorioso San Bartolomé, que ya reináis con Cristo en el cielo! Felicitándoos por vuestro triunfo, nos encomendamos a vuestra poderosa intercesión. Presentad ante el trono de Dios las súplicas que os hemos dirigido en esta novena. Alcanzadnos, sobre todo, la gracia de imitar vuestras virtudes: vuestra fe sincera, vuestra pureza de corazón, vuestro celo apostólico y vuestra fortaleza en el martirio. Protegednos durante nuestra vida y asistidnos en la hora de nuestra muerte, para que, por vuestros méritos y los de Jesucristo, merezcamos llegar a la patria celestial y alabar a Dios con vos por toda la eternidad. Amén.
Prière Conclusive
Oración Final para cada día
¡Oh Dios omnipotente y sempiterno, que nos diste motivo de santa alegría en la festividad de tu bienaventurado apóstol San Bartolomé! Concede, te suplicamos, a tu Iglesia, amar lo que él creyó y predicar lo que él enseñó. Por su intercesión, otórganos el perdón de nuestros pecados, el remedio de nuestros males, y la gracia particular que en esta novena te pedimos (mencionar aquí la petición), si ha de ser para mayor gloria tuya y bien de nuestras almas.
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
Padre Nuestro…
Ave María…
Gloria al Padre…
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
