Primer Día: La Hospitalidad de Santa Marta
Santa Marta, acogiste a Jesús en tu casa con una alegría desbordante. Tu hospitalidad era un reflejo de tu amor por Dios. Señor, te pedimos que nos concedas la misma generosidad de corazón. Ayúdanos a abrir nuestras puertas y nuestros corazones a aquellos que están necesitados, a ofrecer un refugio a aquellos que están solos y a compartir nuestros bienes con aquellos que están desamparados. Que nuestra acogida sea un testimonio de tu amor y una fuente de consuelo para aquellos que encontramos. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Segundo Día: El Servicio Humilde
Santa Marta, te dedicaste al servicio de Jesús y de sus discípulos. Tu humildad y tu dedicación eran un ejemplo de caridad verdadera. Señor, enséñanos a servir a los demás con humildad y alegría. Que no busquemos el reconocimiento o la gloria personal, sino que actuemos por amor a ti y a nuestro prójimo. Danos la fuerza de superar nuestro orgullo y nuestro egoísmo, para que podamos convertirnos en verdaderos servidores de tu amor. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Tercer Día: La Escucha Atenta
Santa Marta, aunque preocupada por las tareas domésticas, finalmente aprendiste la importancia de escuchar las palabras de Jesús. Señor, ayúdanos a estar atentos a tu palabra y a la de nuestros hermanos y hermanas. Que sepamos escuchar con compasión y comprensión, sin juicio ni prejuicio. Danos la sabiduría de discernir tu voluntad y la fuerza de ponerla en práctica en nuestra vida diaria. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Cuarto Día: La Fe Activa
Santa Marta, testificaste una fe inquebrantable en Jesús, incluso ante la muerte de tu hermano Lázaro. Señor, refuerza nuestra fe y nuestra confianza en ti. Que nunca dudemos de tu amor y de tu misericordia. Danos la fuerza de superar las pruebas y las dificultades de la vida, sabiendo que siempre estás a nuestro lado. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Quinto Día: La Caridad Concreta
Santa Marta, tu amor por Jesús se manifestó por acciones concretas y desinteresadas. Señor, enséñanos a amar a nuestro prójimo como tú nos has amado. Que nuestra caridad no sea sólo un sentimiento, sino que se traduzca en actos de generosidad, de compasión y de servicio. Danos la fuerza de salir de nuestra comodidad y de tender la mano a aquellos que están necesitados. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Sexto Día: El Coraje de Testimoniar
Santa Marta, proclamaste tu fe en Jesús como el Cristo, el Hijo de Dios. Señor, danos el coraje de testimoniar tu amor y tu verdad. Que no tengamos miedo de compartir nuestra fe con aquellos que nos rodean. Danos las palabras justas y la fuerza de convencer, para que podamos llevar a otras personas a conocerte y a amarte. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Séptimo Día: La Perseverancia en la Oración
Santa Marta, tu oración constante y ferviente fue una fuente de fuerza y de consuelo. Señor, ayúdanos a perseverar en la oración. Que nos tomemos el tiempo de hablarte cada día, de confiarte nuestras alegrías y nuestras penas, y de pedirte tu guía. Danos la gracia de sentir tu presencia y de sentir tu amor en nuestra vida. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Octavo Día: El Abandono a la Voluntad de Dios
Santa Marta, aceptaste la voluntad de Dios, incluso cuando no la comprendías. Señor, enséñanos a abandonarnos a tu voluntad. Que tengamos confianza en tu sabiduría y en tu amor, incluso cuando nos enfrentemos a pruebas y dificultades. Danos la fuerza de decir «sí» a tu plan para nuestra vida, sabiendo que tú siempre quieres nuestro bien. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
Noveno Día: La Alegría del Servicio
Santa Marta, encontraste la alegría en el servicio de Jesús y de tus hermanos y hermanas. Señor, llena nuestros corazones de la alegría del servicio. Que no consideremos el servicio como una obligación, sino como una ocasión de amarte y de hacer irradiar tu amor en el mundo. Danos la gracia de encontrar la alegría en las pequeñas cosas y de ver tu rostro en cada persona que encontramos. Te ofrecemos este día y te pedimos tu intercesión. Amén.
