
Prière Introductive
Oración Inicial para cada día
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración Preparatoria
Oh, Virgen Inmaculada, Nuestra Señora de la Liberación, Madre de misericordia y refugio de los pecadores. Heme aquí a vuestros pies, pobre siervo vuestro, implorando vuestro auxilio y protección. Vengo a Vos con la confianza de un hijo que acude a su madre, seguro de ser escuchado. Dignaos, oh Madre amantísima, dirigir una mirada de compasión sobre mi alma y alcanzadme de vuestro Hijo Jesús la gracia de hacer bien esta novena, para vuestra mayor gloria y el provecho de mi alma. Amén.
Jour 1 : La Fe de María
Méditation
Día Primero: La Fe de María
Contemplemos hoy, alma devota, la fe inquebrantable de la Santísima Virgen María. Desde el momento del Anuncio del Ángel, cuando pronunció su Fiat, su “hágase en mí según tu palabra”, María se entregó enteramente a la voluntad de Dios, sin dudar y sin comprenderlo todo. Su fe fue una luz en la oscuridad, una confianza absoluta en las promesas del Altísimo. Ella creyó que para Dios nada hay imposible, y por su fe, el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Su peregrinación de fe la sostuvo al pie de la Cruz, creyendo contra toda esperanza en la victoria de su Hijo sobre la muerte.
Así como Ella, estamos llamados a vivir de fe, a confiar en Dios aun cuando el camino es incierto y la prueba nos agobia. Que la fe de María ilumine nuestras tinieblas y nos enseñe a decir siempre “sí” al Señor.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, Virgen prudentísima, que por vuestra fe admirable merecisteis ser la Madre de nuestro Salvador, alcanzadnos del Señor la gracia de una fe viva, firme y operante. Que, a imitación vuestra, podamos aceptar con confianza los designios de la Divina Providencia y caminar siempre en la luz de la verdad, hasta alcanzar la vida eterna. Amén.
Jour 2 : La Esperanza de María
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Día Segundo: La Esperanza de María
Meditemos en la virtud de la esperanza, que brilló de modo excelso en el Corazón Inmaculado de María. En la huida a Egipto, en los años de vida oculta en Nazaret, y sobre todo en la hora suprema del Calvario, María esperó firmemente en el cumplimiento de las promesas divinas. Su esperanza no era una vana ilusión, sino una certeza fundada en el poder y la bondad de Dios. Ella es para nosotros el ancla segura que nos mantiene firmes en medio de las tempestades de la vida. Ella es la Estrella de la Mañana, que anuncia el sol de la justicia que no conoce ocaso.
Cuando el desaliento amenace con anegar nuestra alma, miremos a María, Madre de la Santa Esperanza, y aprendamos de Ella a esperar en el Señor, pues jamás confunde a los que en Él confían.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, ancla de nuestra esperanza, que jamás os dejasteis vencer por la tribulación, os suplicamos que infundáis en nuestros corazones esta virtud celestial. En nuestras angustias, sed nuestro refugio; en nuestras dudas, nuestra certeza; en nuestra desolación, nuestro consuelo. Haced que, sostenidos por una firme esperanza, perseveremos en el bien y alcancemos un día el puerto de la salvación eterna. Amén.
Jour 3 : La Caridad de María
Méditation
Día Tercero: La Caridad de María
Consideremos hoy la caridad perfecta de la Santísima Virgen. Su corazón ardía en un doble amor: un amor inmenso hacia Dios, a quien se consagró por entero, y un amor tierno y solícito hacia el prójimo. Apenas recibió el anuncio del Ángel, partió presurosa a servir a su prima Santa Isabel. En las bodas de Caná, su caridad atenta se percató de la necesidad de los esposos e intercedió ante su Hijo. Al pie de la Cruz, su amor de Madre se extendió a todos los hombres, cuando nos recibió como hijos en la persona del discípulo amado.
Aprendamos de María a amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Que su ejemplo nos mueva a servir con alegría y a ser instrumentos del amor de Dios en el mundo.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, espejo de perfecta caridad, encended en nuestras almas el fuego del divino amor. Enseñadnos a amar a Dios con todo nuestro ser y a ver a Cristo en nuestros hermanos, especialmente en los más pobres y necesitados. Que, por vuestra intercesión, nuestra vida sea un continuo acto de amor, para gloria de la Santísima Trinidad y bien de las almas. Amén.
Jour 4 : La Humildad de María
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Día Cuarto: La Humildad de María
La humildad es el fundamento de todo el edificio espiritual, y en ninguna criatura resplandeció tanto como en la Santísima Virgen María. Siendo la escogida para ser Madre de Dios, se llamó a sí misma “la esclava del Señor”. En su cántico del Magníficat, proclama que Dios ha mirado la humildad de su sierva. Vivió una vida sencilla y oculta en Nazaret, sin buscar honores ni reconocimientos, contenta con agradar únicamente a Dios. Su humildad atrajo las miradas del Altísimo y la exaltó sobre todos los coros de los ángeles y los santos.
Pidamos a nuestra Madre la gracia de conocer nuestra nada y de desterrar de nuestro corazón todo rastro de soberbia y vanagloria, que son la raíz de todos los vicios.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, Maestra de humildad, que con vuestra profunda bajeza aplastasteis la cabeza del soberbio dragón, alcanzadnos la gracia de amar el desprecio y el olvido de nosotros mismos. Haced que, reconociendo nuestra pequeñez ante la majestad de Dios, no busquemos otra cosa que su gloria y el cumplimiento de su santa voluntad. Amén.
Jour 5 : La Paciencia de María en la Prueba
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Día Quinto: La Paciencia de María en la Prueba
La vida de la Santísima Virgen fue un mar de dolores, que Ella soportó con invicta paciencia. La profecía del anciano Simeón, que anunció que una espada de dolor atravesaría su alma, se cumplió a lo largo de toda su vida. ¡Qué paciencia en las persecuciones, en la pobreza, en el exilio! ¡Qué fortaleza al pie de la Cruz, viendo morir a su Hijo en medio de tormentos inauditos! En ningún momento salió de sus labios una queja, sino una perfecta conformidad con la voluntad del Padre. Su paciencia es para nosotros un ejemplo sublime de cómo hemos de sobrellevar las cruces que el Señor nos envía para nuestra santificación.
Unamos nuestros sufrimientos a los de María y de Jesús, y ofrezcámoslos por la conversión de los pecadores.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, Reina de los Mártires, que sufristeis con heroica paciencia los más acerbos dolores, os pedimos nos alcancéis la fortaleza necesaria para soportar con resignación cristiana las pruebas de esta vida. Que en el sufrimiento no nos dejemos llevar por la desesperación, sino que, unidos a Vos, lo convirtamos en fuente de méritos para el cielo. Amén.
Jour 6 : María, Liberadora de los Cautivos
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Día Sexto: María, Liberadora de los Cautivos
Veneramos hoy a nuestra Madre bajo el glorioso título de “Nuestra Señora de la Liberación”. Este nombre nos recuerda su poder y su misericordia para con todos los que gimen bajo alguna esclavitud. Ella es la que rompe las cadenas del pecado, que es la peor de las cautividades. Ella libera de las ataduras de los vicios, de las opresiones del demonio, de las angustias del alma y de las calamidades del cuerpo. A lo largo de los siglos, innumerables fieles han experimentado su auxilio poderoso, encontrando en Ella la libertad y la paz. Su santuario en Morne-Rouge es un faro de esperanza para todos sus hijos de Martinica y del mundo entero, que acuden a Ella buscando ser liberados de sus males.
Confiemos, pues, en su intercesión y pongamos bajo su manto todas nuestras cadenas.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, terror de los demonios y refugio de los pecadores, mirad con piedad las cadenas que nos aprisionan. Os suplicamos, Madre poderosa, que rompáis las ataduras de nuestros pecados y nos libréis de todo mal de alma y cuerpo. Liberad a los que están cautivos del error, del vicio o de la desesperación, y conducidnos a todos a la verdadera libertad de los hijos de Dios. Amén.
Jour 7 : María, Salud de los Enfermos
Méditation
Día Séptimo: María, Salud de los Enfermos
La Iglesia invoca a la Santísima Virgen con el dulce nombre de “Salud de los enfermos”. Ella, que llevó en su seno al Médico divino, es el remedio celestial para todas nuestras dolencias. Su Corazón maternal se compadece de los sufrimientos de sus hijos y no cesa de interceder por su alivio y curación. ¡Cuántos enfermos han recuperado la salud por su mediación! ¡Cuántos han encontrado en la enfermedad la fuerza para santificarse, gracias a su consuelo! Ella no sólo sana los cuerpos, sino principalmente las almas, que son las enfermedades más graves y peligrosas. Ella es la medicina que nos cura del orgullo, de la impureza, del odio y de toda tibieza espiritual.
Acudamos a Ella con gran confianza, tanto por nuestra salud corporal como por la salud de nuestra alma.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, salud de los enfermos y medicina celestial, os encomendamos a todos los que sufren en su cuerpo o en su espíritu. Visitadlos con vuestra maternal presencia, aliviad sus dolores, fortaleced su paciencia y, si es la voluntad de Dios, devolvedles la salud. Y a todos nosotros, alcanzadnos la salud del alma, que es la gracia de Dios, para que podamos servirle y amarle en esta vida y gozar de Él en la eterna. Amén.
Jour 8 : María, Consuelo de los Afligidos
Méditation
Día Octavo: María, Consuelo de los Afligidos
En este valle de lágrimas, ¿quién no ha experimentado la aflicción y el dolor? Nuestro corazón busca naturalmente un consuelo, un bálsamo para sus heridas. Y no hay consuelo más dulce y eficaz que el de nuestra Madre del Cielo. Ella es la “Consoladora de los afligidos” porque, habiendo experimentado el mayor de los dolores, comprende perfectamente los nuestros. Su Corazón Inmaculado es un océano de misericordia donde podemos verter todas nuestras penas con la seguridad de ser escuchados y comprendidos. Ella enjuga nuestras lágrimas, serena nuestras angustias y nos da la paz que el mundo no puede dar. Su sola presencia es un consuelo que alienta y fortalece el alma.
En todas nuestras tribulaciones, no olvidemos recurrir a esta Madre compasiva.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, consuelo de los afligidos, volved a nosotros vuestros ojos misericordiosos. Ved nuestras penas, escuchad nuestros gemidos y venid en nuestro auxilio. Vos, que sois la puerta del cielo y el refugio de los pecadores, sed nuestro amparo en esta vida y nuestra esperanza en la hora de la muerte. Consolad a los que lloran, fortaleced a los que vacilan y mostradnos siempre a Jesús, fruto bendito de vuestro vientre. Amén.
Jour 9 : María, Reina del Cielo y de la Tierra
Méditation
Día Noveno: María, Reina del Cielo y de la Tierra
Llegamos al final de nuestra novena contemplando a María en su gloria, coronada por la Santísima Trinidad como Reina y Señora de todo lo creado. Su realeza no es de este mundo; es una realeza de amor, de servicio y de misericordia. Desde su trono celestial, Ella ejerce su poder en favor de sus hijos peregrinos en la tierra. Nada le niega su Divino Hijo, pues fue asociada de modo único a su obra redentora. Como Reina, tiene poder sobre los ángeles y los santos, sobre los hombres y los demonios. Como Madre, usa de este poder para protegernos, guiarnos y conducirnos a la patria celestial.
Alegrémonos de tener una Reina tan poderosa y tan buena, y prometamos servirla y amarla todos los días de nuestra vida, para merecer la corona de gloria que nos tiene preparada en el cielo.
Prière du jour
Oración del Día
Oh, Nuestra Señora de la Liberación, Reina soberana del universo, postrados a vuestros pies reconocemos vuestro poder y vuestra bondad. Aceptadnos en el número de vuestros fieles siervos y súbditos. Reinad en nuestros corazones, en nuestras familias y en toda la sociedad. Proteged a vuestra Iglesia, defended al Santo Padre y extended vuestro reino de amor por todo el mundo. Y al final de nuestra vida, abridnos las puertas del cielo para que podamos cantar eternamente vuestras glorias. Amén.
Prière Conclusive
Oración Final para cada día
Oh, Madre de la Liberación, que desde vuestro santuario de Morne-Rouge no cesáis de derramar gracias sobre vuestros hijos de Martinica y del mundo entero, acoged benigna las súplicas que os hemos dirigido en esta novena. Confiamos en vuestra poderosa intercesión para alcanzar de vuestro Divino Hijo la gracia particular que imploramos (mencionar aquí la petición), si ha de ser para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas.
Sobre todo, os pedimos que nos liberéis de la esclavitud del pecado y nos alcancéis la perseverancia final en el amor de Dios. Amén.
Rezar tres Avemarías, un Gloria y la siguiente jaculatoria:
Nuestra Señora de la Liberación, rogad por nosotros.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
