
Prière Introductive
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración preparatoria para todos los días
¡Oh glorioso Apóstol San Pablo, vaso de elección del Señor para llevar su Santo Nombre por toda la tierra! Por aquella obediencia con que a la primera voz que del cielo oísteis, os rendisteis enteramente a la voluntad de Dios; por aquel celo con que perseguisteis los errores de la gentilidad y predicasteis la verdad del Evangelio; por aquella fortaleza invencible con que sufristeis persecuciones, azotes, prisiones y el mismo martirio por amor de Jesucristo; y finalmente, por aquel amor con que os hicisteis todo para todos para ganarlos a todos para Cristo, os suplicamos humildemente que intercedáis por nosotros ante el trono de la divina Misericordia.
Alcanzadnos, Apóstol glorioso, el perdón de nuestros pecados, el auxilio de la divina gracia para que muramos a nuestras pasiones y vivamos sólo para Dios, y la perseverancia final en su santo servicio, para que después de haberos imitado en la tierra, merezcamos acompañaros en la gloria del cielo por los siglos de los siglos. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La vocación de Saulo, perseguidor de la Iglesia
Méditation
Consideremos a Saulo de Tarso, fariseo celoso, instruido a los pies de Gamaliel, que ardía en un celo amargo por la ley de sus padres. En su ignorancia, creía servir a Dios persiguiendo con saña a los primeros cristianos, aprobando la muerte de San Esteban y respirando amenazas y muerte contra los discípulos del Señor. Mas la divina Providencia, en sus designios inescrutables, ya había elegido a este perseguidor para hacer de él un vaso de elección, un instrumento para llevar el nombre de Cristo ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel. Aprendamos de esto que los juicios de Dios no son nuestros juicios, y que su misericordia puede transformar los corazones más endurecidos.
Prière du jour
¡Oh glorioso San Pablo, que de feroz perseguidor fuiste transformado en Apóstol ardentísimo! Alcánzanos del Señor la gracia de reconocer nuestras propias cegueras y de convertir nuestros celos mal empleados en un verdadero ardor por la gloria de Dios y la salvación de las almas. Te pedimos especialmente por aquellos que hoy persiguen a la Iglesia, para que, como tú, sean tocados por la gracia divina y se conviertan en sus más fieles defensores. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La conversión en el camino de Damasco
Méditation
Meditemos en el momento sublime de la conversión de Saulo. Mientras cabalgaba hacia Damasco con cartas para apresar a los cristianos, una luz del cielo lo envolvió, y cayendo a tierra, oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». A su pregunta: «¿Quién eres, Señor?», recibió la respuesta que cambiaría su vida y el curso de la historia: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues». En ese instante, el soberbio fariseo fue vencido por la gracia. Ciego, humillado, pero con el corazón ya transformado, se dejó conducir a Damasco, donde esperó en oración y ayuno la voluntad de Dios. Este es el modelo de toda verdadera conversión: un encuentro personal con Cristo que derriba nuestro orgullo y nos abre a una vida nueva.
Prière du jour
¡Oh bienaventurado Apóstol San Pablo, que en el camino de Damasco fuiste derribado para ser levantado a una vida nueva en Cristo! Suplicámoste que nos alcances del Señor una gracia semejante. Que su luz divina disipe las tinieblas de nuestro pecado y de nuestra ignorancia; que su voz resuene en lo profundo de nuestra alma y nos haga comprender que ofender al prójimo es ofenderle a Él. Obténnos un corazón dócil y contrito para que, levantándonos de nuestras caídas, sigamos sin vacilar el camino que Él nos señale. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: El Bautismo y la preparación para la misión
Méditation
Consideremos a Saulo en Damasco, ciego y en oración durante tres días. El Señor envía a su siervo Ananías, quien, venciendo su temor, le impone las manos. Al instante, cayeron de sus ojos como unas escamas y recobró la vista; fue lleno del Espíritu Santo y bautizado. Renacido en las aguas del Bautismo, el antiguo perseguidor se convirtió en un fervoroso predicador, confundiendo a los judíos al probar que Jesús era el Cristo. Luego, se retiró al desierto de Arabia, para prepararse en el silencio y la oración para la gran misión que le esperaba. La acción de Dios en el alma requiere de recogimiento y de una humilde sumisión a los ministros de la Iglesia.
Prière du jour
¡Oh gran Apóstol San Pablo, modelo de docilidad a la acción del Espíritu Santo! Tú, que después de recibir la luz de lo alto, te sometiste con humildad al ministerio de Ananías y te preparaste en el retiro para tu misión, enséñanos a valorar el sacramento del Bautismo que nos hizo hijos de Dios y a buscar en la oración y el silencio la fuerza para cumplir nuestra vocación. Alcánzanos la gracia de ser siempre dóciles a las inspiraciones divinas y a la guía de la Santa Iglesia. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: El Apóstol de los Gentiles
Méditation
Meditemos en la misión específica confiada a San Pablo: ser el Apóstol de los Gentiles. Mientras los otros Apóstoles se dedicaron principalmente a predicar a los hijos de Israel, Pablo fue enviado por el Espíritu Santo a llevar la luz del Evangelio a las naciones paganas. Con una audacia sin igual, recorrió el Imperio Romano, proclamando que en Cristo Jesús ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, pues todos son uno en Él. Rompió las barreras que separaban a los pueblos y enseñó la universalidad de la salvación ofrecida por Dios a todos los hombres sin distinción. Su corazón ardía en el deseo de que Cristo fuese conocido y amado por toda la humanidad.
Prière du jour
¡Oh Apóstol de los Gentiles, San Pablo glorioso, cuyo corazón abrazaba a todos los pueblos en la caridad de Cristo! Enciende en nosotros ese mismo celo universal. Líbranos de todo espíritu de particularismo y de toda acepción de personas. Haz que veamos en cada hombre, sin importar su raza o condición, un alma por la cual Cristo murió y a la cual estamos llamados a amar y servir. Obtén para la Iglesia un renovado ardor misionero, para que la Buena Nueva llegue hasta los confines de la tierra. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: Los trabajos y viajes apostólicos
Méditation
Contemplemos hoy la incansable actividad misionera de San Pablo. Impulsado por el amor de Cristo, emprendió tres grandes viajes apostólicos, surcando mares, atravesando montañas, recorriendo ciudades y campos. Fundó iglesias en Asia Menor y en Grecia, predicando sin descanso, de día y de noche, en sinagogas y plazas públicas. Soportó fatigas, peligros de toda clase, hambre, sed y desnudez. Nada podía detener su carrera: ni las persecuciones de los judíos, ni la incomprensión de los paganos, ni las traiciones de los falsos hermanos. Su única meta era «ganar a todos para Cristo» y «completar en su carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su cuerpo, que es la Iglesia».
Prière du jour
¡Oh infatigable misionero, San Pablo Apóstol, ejemplo de celo y abnegación! Tú que no te perdonaste fatiga alguna por la causa del Evangelio, alcánzanos del Señor la gracia de la perseverancia en el bien. Sácanos de nuestra tibieza y comodidad, y danos un corazón generoso para trabajar por el Reino de Dios en nuestro estado de vida. Enséñanos a sobrellevar con paciencia las dificultades de nuestro apostolado cotidiano, con la mirada fija en la recompensa eterna. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: Las Epístolas, faro de la doctrina cristiana
Méditation
Consideremos el inmenso legado doctrinal que San Pablo dejó a la Iglesia a través de sus Epístolas. Inspirado por el Espíritu Santo, expuso con una profundidad inigualable los misterios de nuestra fe: la justificación por la fe en Cristo, la acción de la gracia, el misterio de la Iglesia como Cuerpo de Cristo, la primacía de la caridad, la vida nueva en el Espíritu y la esperanza de la resurrección. Sus escritos son un faro de luz que ha iluminado a la teología cristiana a lo largo de los siglos y un alimento espiritual inagotable para todos los fieles. En ellos, no habla de una doctrina abstracta, sino de una verdad vivida y experimentada: la de su total identificación con Cristo: «No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí».
Prière du jour
¡Oh Doctor de los Gentiles, sapientísimo San Pablo, a quien Dios reveló los más altos misterios! Te suplicamos que nos obtengas un amor profundo por la Sagrada Escritura y una mayor comprensión de las verdades de nuestra fe. Ilumina nuestra mente para que penetremos en la riqueza de tu doctrina, y enciende nuestro corazón para que vivamos según tus enseñanzas. Que, meditando tus epístolas, crezcamos en el conocimiento y en el amor de Nuestro Señor Jesucristo, hasta poder decir contigo: «Para mí, la vida es Cristo». Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: El combate espiritual y la vida en Cristo
Méditation
Meditemos en la enseñanza de San Pablo sobre el combate espiritual. El Apóstol nos presenta la vida cristiana como una lucha constante: no una lucha contra la carne y la sangre, sino contra los principados, las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas. Nos exhorta a revestirnos de la armadura de Dios: el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Él mismo experimentó esta lucha interior, el conflicto entre la ley de su mente y la ley del pecado que habita en sus miembros, pero confió siempre en la gracia de Cristo que lo fortalecía.
Prière du jour
¡Oh valeroso atleta de Cristo, San Pablo Apóstol, que combatiste el buen combate hasta el final! Míranos, débiles soldados de Cristo, y alcánzanos la fortaleza para luchar contra nuestros enemigos espirituales: el demonio, el mundo y nuestras propias pasiones. Enséñanos a no desmayar en la batalla, a vigilar y orar sin cesar, y a poner toda nuestra confianza no en nuestras fuerzas, sino en el poder de la gracia de Dios. Contigo, queremos luchar valientemente para alcanzar la corona de justicia que el Señor tiene preparada para los que le aman. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: Los sufrimientos por amor a Cristo
Méditation
Consideremos los innumerables sufrimientos que San Pablo padeció por amor a Cristo. En su segunda carta a los Corintios, nos deja un impresionante catálogo de sus tribulaciones: azotes, prisiones, lapidaciones, naufragios, peligros de toda índole, fatigas, hambre, sed, frío. Lejos de considerarlos un obstáculo, los veía como un título de gloria, un modo de participar en la Pasión del Señor y un sello de su apostolado. Se gloriaba en sus debilidades, para que habitase en él la fuerza de Cristo. El sufrimiento, unido al de Jesús, se convertía para él en fuente de vida para la Iglesia y en camino de santificación.
Prière du jour
¡Oh Apóstol glorioso, San Pablo, que tanto padeciste por el nombre de Jesús y te gozabas en tus tribulaciones! Enséñanos el valor cristiano del sufrimiento. Alcánzanos la gracia de aceptar con paciencia y aun con alegría las cruces que la Providencia divina disponga para nosotros. Que en nuestras enfermedades, penas y contradicciones, sepamos unirnos a la Pasión de nuestro Redentor, ofreciéndolas por la conversión de los pecadores y la salvación del mundo. Que, como tú, podamos gloriarnos únicamente en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: El martirio y la corona de la gloria
Méditation
Llegamos al final de la vida del Apóstol. Prisionero en Roma, presintiendo su partida, escribe a su discípulo Timoteo aquellas memorables palabras: «He combatido el buen combate, he terminado mi carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de justicia». Su vida, que comenzó con la persecución a Cristo, termina con el supremo testimonio del martirio. Condenado a muerte bajo el emperador Nerón, fue decapitado en la Vía Ostiense, derramando su sangre por Aquel que le había llamado en el camino de Damasco. Su muerte no fue un final, sino el comienzo de la vida verdadera, el encuentro definitivo con el Señor, a quien tanto amó y sirvió. Su sangre se convirtió en semilla de nuevos cristianos.
Prière du jour
¡Oh invicto mártir de Cristo, San Pablo Apóstol, que sellaste con tu sangre la predicación del Evangelio! Te felicitamos por tu gloriosa corona y te suplicamos que nos alcances la gracia de la perseverancia final. Que, a ejemplo tuyo, podamos guardar la fe hasta el último instante de nuestra vida. Asístenos en la hora de la muerte, para que, fortalecidos con los sacramentos de la Iglesia, podamos entregar nuestra alma en las manos de Dios y merezcamos oír de sus labios la dulce sentencia que te fue dada: «Ven, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor». Amén.
Prière Conclusive
Oración Final para todos los días
¡Oh gran Apóstol San Pablo, predicador insigne de la verdad, doctor y maestro de los gentiles! Nos postramos ante ti para implorar tu poderosa intercesión. Tú, que de perseguidor te convertiste en el más celoso apóstol; tú, que trabajaste y sufriste más que todos por el amor de Cristo; tú, que por la salvación de las almas te hiciste todo para todos, vuelve tus ojos compasivos sobre nosotros, que somos pobres pecadores.
Alcanza para nosotros una fe viva, una esperanza firme y una caridad ardiente. Danos un celo infatigable por la gloria de Dios, docilidad a las inspiraciones del Espíritu Santo y una adhesión inquebrantable a la Santa Iglesia Católica. Protege al Santo Padre, a los obispos y a todo el clero. Ilumina a los que no conocen a Cristo, convierte a los pecadores, fortalece a los justos y consuela a los afligidos.
Y a nosotros, que con devoción hemos hecho esta novena, alcánzanos la gracia particular que por tu medio hemos pedido (hágase aquí la petición), si ha de ser para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas. Y sobre todo, consíguenos que, imitando tus virtudes en la tierra, merezcamos ser partícipes de tu gloria en el cielo. Amén.
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
