
Prière Introductive
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración Inicial para cada día
¡Oh glorioso mártir de Jesucristo, amabilísimo protector mío, San Expedito! Por la fe viva que os animó y que os mereció la corona del martirio, por la esperanza firme en las promesas de Aquel que no falta a quien en Él confía, y por el amor ardiente con que abrazasteis la cruz, os ruego me alcancéis del Señor las gracias que necesito para mi salvación, y si conviene a la gloria de Dios y al bien de mi alma, la gracia especial que pido en esta novena. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La prontitud de la fe
Méditation
Considera cómo San Expedito, iluminado por una gracia del cielo, reconoció la vanidad del mundo y la verdad del Evangelio. Siendo comandante de una legión romana, gozaba de honores y riquezas, mas todo lo tuvo por basura para ganar a Cristo. No dudó un instante en responder al llamado divino, mostrándonos que nada en esta tierra puede compararse con la gloria que nos espera en el cielo. Aprendamos de él a preferir siempre los bienes eternos a los pasajeros deleites de este mundo.
Prière du jour
¡Oh glorioso San Expedito, que por vuestra fe viva despreciasteis los favores del mundo para seguir a Jesucristo! Alcanzadme del Señor una fe firme y robusta, que no vacile ante las promesas engañosas del mundo ni ante las pruebas de la vida. Haced que, como vos, yo sepa reconocer la voz de Dios que me llama y responderle con generosidad y presteza. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La esperanza en las promesas divinas
Méditation
Reflexiona sobre la esperanza inquebrantable de San Expedito. Al convertirse, sabía que le aguardaban persecuciones y, muy probablemente, el martirio. Sin embargo, su esperanza no estaba puesta en esta vida, sino en la promesa de Cristo de una morada eterna en el Cielo. Esta esperanza le dio la fuerza para enfrentar con serenidad las amenazas y los tormentos, viendo en ellos no un final, sino el umbral de la verdadera vida. Que su ejemplo nos anime a poner toda nuestra confianza en Dios, especialmente en medio de las tribulaciones.
Prière du jour
¡Oh invicto mártir San Expedito, modelo de esperanza cristiana! Vos, que esperasteis con certeza los bienes prometidos por el Salvador, interceded por mí para que mi corazón no desfallezca en las dificultades. Alcanzadme la gracia de una esperanza firme, que me sostenga en las penas y me haga anhelar siempre el encuentro definitivo con Dios nuestro Señor. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: La caridad, reina de las virtudes
Méditation
Medita en la ardiente caridad que inflamó el corazón de San Expedito. Su conversión no fue un mero acto intelectual, sino una entrega total de su ser a Dios por amor. Este amor a Dios se tradujo en un valiente testimonio público de su fe, sin temor a las consecuencias. Amó a Cristo más que a su propia vida. Esta caridad es la reina de las virtudes, la que da valor a todas nuestras acciones. Pidamos por su intercesión un corazón que arda en amor por Dios y por el prójimo.
Prière du jour
¡Oh amantísimo protector mío, San Expedito, inflamado en el fuego de la caridad divina! Alcanzadme del Señor una chispa de ese amor que os llevó a sacrificarlo todo por Él. Que mi corazón se vea libre de todo afecto desordenado y que aprenda a amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a mí mismo por amor a Dios. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: La victoria sobre la procrastinación
Méditation
Considera la célebre victoria de San Expedito sobre el espíritu de la procrastinación. La tradición nos cuenta que, al momento de su conversión, el espíritu del mal se le apareció en forma de cuervo, gritando «cras, cras», que en latín significa «mañana, mañana», para tentarlo a postergar su decisión. Pero nuestro santo, pisoteando al cuervo, exclamó con firmeza «hodie», es decir, «hoy». Nos enseña así a no dejar para mañana nuestra conversión y el servicio a Dios. El momento de amar y servir al Señor es ahora.
Prière du jour
¡Oh valeroso San Expedito, vencedor del espíritu de la dilación! Vos que nos enseñasteis con vuestro ejemplo a no postergar jamás el servicio de Dios, ayudadme a vencer mi tibieza y pereza espiritual. Concededme la gracia de responder con prontitud a las inspiraciones divinas y de cumplir mis deberes de cristiano sin excusas ni demoras. Que yo pueda decir cada día de mi vida: «Hoy serviré al Señor». Amén.
Jour 5 : Día Quinto: La fortaleza cristiana
Méditation
Reflexiona sobre la fortaleza de ánimo de San Expedito. Como soldado romano, estaba acostumbrado a la disciplina y al combate. Pero la mayor batalla la libró por su fe. No temió al emperador, ni a los jueces, ni a los crueles tormentos. Revestido de la armadura de Dios, se mantuvo firme en la confesión de Cristo. Su fortaleza no provenía de su fuerza humana, sino de la gracia de Dios, que hace fuertes a los débiles. Pidámosle que nos alcance esa misma fortaleza para nuestras luchas espirituales.
Prière du jour
¡Oh fortísimo soldado de Cristo, San Expedito! Que con invencible valor soportasteis los más crueles tormentos por amor a vuestro Señor. Os suplico me alcancéis la virtud de la fortaleza cristiana, para que pueda yo resistir las tentaciones, sobrellevar con paciencia las adversidades de esta vida y confesar valientemente mi fe, sin temor al juicio de los hombres. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: El desprendimiento de lo terrenal
Méditation
Considera el desprendimiento de San Expedito de todos los bienes y honores del mundo. Siendo un oficial de alto rango, tenía ante sí una carrera prometedora. Sin embargo, lo renunció todo por seguir a Cristo. Comprendió que las riquezas y la gloria de este mundo son vanidad y aflicción de espíritu, y que el único tesoro verdadero es poseer a Dios. Que su ejemplo nos mueva a no poner nuestro corazón en las cosas de la tierra, sino a buscar ante todo el Reino de Dios y su justicia.
Prière du jour
¡Oh San Expedito, ejemplo de desprendimiento evangélico! Vos que todo lo dejasteis para seguir a Cristo pobre y humilde, alcanzadme la gracia de no ser esclavo de los bienes materiales ni de las ambiciones del mundo. Enseñadme a usar de las cosas de esta tierra con santa libertad de espíritu, poniendo siempre mi corazón y mi tesoro en el cielo. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La pureza de intención
Méditation
Reflexiona sobre la pureza de intención que guió todos los actos de San Expedito desde su conversión. No buscaba la alabanza de los hombres, ni su propio interés, sino únicamente la gloria de Dios. Todas sus acciones, desde la oración hasta el martirio, estuvieron dirigidas a agradar a su Señor. La pureza de intención es lo que da mérito a nuestras obras ante los ojos de Dios. Pidamos a nuestro santo protector que nos ayude a purificar nuestras intenciones, para que todo lo que hagamos sea para mayor honra y gloria de Dios.
Prière du jour
¡Oh purísimo mártir San Expedito, cuyo único anhelo fue la gloria de Dios! Interceded por mí para que el Señor purifique mi corazón de toda vanagloria, egoísmo y respeto humano. Alcanzadme la gracia de obrar siempre con recta intención, buscando en todo agradar a Dios, mi Creador y Redentor, y no a mí mismo ni a las criaturas. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: El espíritu de oración
Méditation
Considera el espíritu de oración de San Expedito. Es imposible alcanzar la santidad sin una vida de oración constante. Fue en la oración donde encontró la luz para convertirse, la fuerza para perseverar y el consuelo en medio de los tormentos. La oración es el diálogo del alma con Dios, la fuente de todas las gracias. Aprendamos de este santo mártir a ser hombres y mujeres de oración, a recurrir a Dios en toda necesidad y a darle gracias en toda circunstancia.
Prière du jour
¡Oh devotísimo San Expedito, que en la oración encontrasteis la fuerza para vuestro combate! Enseñadme el arte de la verdadera oración. Alcanzadme del Señor un espíritu de piedad y recogimiento, para que mis oraciones sean gratas a sus ojos. Haced que nunca omita este santo ejercicio, y que en él encuentre yo, como vos, luz, fuerza y consuelo para mi alma. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: La perseverancia final
Méditation
Medita en la perseverancia final de San Expedito, que coronó su vida con un glorioso martirio. No le bastó comenzar bien, sino que luchó el buen combate hasta el final, guardando la fe. Por ello, recibió del justo Juez la corona de la justicia. La perseverancia final es el don más grande que podemos pedir a Dios, pues «el que persevere hasta el fin, ese se salvará». Agradezcamos a Dios por el ejemplo de este santo y pidámosle, por su intercesión, la gracia de morir en la amistad de Dios.
Prière du jour
¡Oh invicto mártir San Expedito, coronado de gloria en el cielo! Os felicito por vuestro glorioso triunfo y doy gracias a Dios por las gracias que os concedió. Ahora que gozáis de la presencia de Dios, no os olvidéis de mí, vuestro humilde devoto. Alcanzadme la gracia suprema de la perseverancia final, para que, después de haberos imitado en la vida, tenga la dicha de acompañaros en la gloria por toda la eternidad. Amén.
Prière Conclusive
Oración Final para cada día
¡Oh San Expedito, mi protector y abogado! A vos acudo lleno de confianza, implorando vuestra pronta y eficaz intercesión. Vos que sois el santo de las causas urgentes y desesperadas, ved la necesidad en que me encuentro.
(Aquí se expone con humildad y confianza la gracia que se desea obtener)
Ayudadme, glorioso San Expedito. Asistidme en esta hora de necesidad y angustia. Protegedme de todos los que quieran perjudicarme, socorredme en mis apuros, y devolvedme la paz y la tranquilidad. Por vuestra prontitud en responder al llamado de la gracia, alcanzadme del Señor que yo también sea pronto en servirle y en apartarme del pecado.
Amén.
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
