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Novena a Nuestra Señora de Lourdes

    Lourdes - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Oración inicial para cada día

    Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    Acto de Contrición

    Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.

    Oración preparatoria

    ¡Oh Virgen Inmaculada, Madre de Misericordia, salud de los enfermos, refugio de los pecadores, consuelo de los afligidos! Vos conocéis mis necesidades, mis penas y mis sufrimientos; dignaos volver sobre mí una mirada de bondad. Por haberos aparecido en la gruta de Lourdes, quisisteis que esta fuera un lugar privilegiado, de donde dispensar vuestros favores, y ya muchos desgraciados han encontrado el remedio a sus enfermedades, tanto espirituales como corporales. Vengo, pues, con la más entera confianza a implorar vuestra maternal intercesión. Obtenedme, ¡oh Madre amable!, el oír mi petición. En agradecimiento a vuestros favores, me esforzaré en imitar vuestras virtudes, para participar un día de vuestra gloria en el Cielo. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: La humildad de Bernardita y la elección de Dios

    Méditation

    Consideremos cómo la Santísima Virgen, Inmaculada en su Concepción, quiso manifestarse en la soledad de una gruta a la más pobre e ignorante de las niñas de Lourdes. Así como Dios elige a los humildes para confundir a los soberbios, María Santísima se complace en mostrar su predilección por los pequeños y sencillos de corazón. Bernardita, recogiendo leña, representa nuestra condición de pecadores en busca del calor de la gracia divina. La aparición de la Señora, vestida de blanco, es un faro de pureza y esperanza en medio de las tinieblas de nuestro mundo.

    Reflexionemos sobre nuestra propia humildad. ¿Reconocemos nuestra pequeñez ante Dios? ¿Aceptamos con sencillez las pruebas y las gracias que Él nos envía?

    Prière du jour

    ¡Oh María, Virgen humildísima! Que os dignasteis aparecer a la pequeña Bernardita en la gruta de Massabielle. Os suplicamos nos alcancéis la gracia de la verdadera humildad, para que, reconociendo nuestra nada, merezcamos ser exaltados en el reino de vuestro Hijo. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: La fe sencilla de la vidente

    Méditation

    La Santísima Virgen se aparece a Bernardita, quien, a pesar del miedo y las dudas de los demás, cree firmemente en lo que ha visto. Su fe es sencilla, pura, inquebrantable. No busca explicaciones humanas, sino que se adhiere con todo su ser a la verdad celestial que se le manifiesta. El rosario que la Señora lleva en sus manos y que reza junto a la niña nos enseña que la fe se nutre de la oración. La fe de Bernardita es un modelo para nosotros, especialmente cuando la duda o la tribulación oscurecen nuestro camino.

    Pidamos hoy una fe viva, una fe que no vacile ante las contradicciones del mundo y que se fortalezca en el diálogo constante con Dios a través de la oración.

    Prière du jour

    ¡Oh Nuestra Señora de Lourdes, espejo de fe! Que por vuestra intercesión, la pequeña Bernardita creyó sin dudar. Aumentad en nosotros la virtud de la fe, para que podamos ver la mano de Dios en todos los acontecimientos de nuestra vida y seguir con confianza el camino que nos traza. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: La oración del Santo Rosario

    Méditation

    En casi todas sus apariciones, la Virgen María llevaba un rosario en sus manos, y sus labios se movían rezando las Avemarías junto con Bernardita, aunque la niña era la única que escuchaba las palabras. Este gesto maternal nos revela el inmenso valor del Santo Rosario. Es la oración de los humildes, la cadena que nos une al Cielo, el compendio del Evangelio. Con cada cuenta, meditamos los misterios de la vida de Nuestro Señor y de su Santísima Madre, y obtenemos gracias innumerables.

    Renovemos hoy nuestra devoción al Santo Rosario, arma poderosa contra el mal y escuela de virtudes cristianas.

    Prière du jour

    ¡Oh Reina del Santo Rosario, Virgen de Lourdes! Vos que invitasteis a Bernardita a rezar con Vos, enseñadnos a amar esta santa devoción. Que el rezo del Rosario sea nuestro consuelo en las penas, nuestra fuerza en las tentaciones y nuestra acción de gracias en las alegrías. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: El llamado a la penitencia

    Méditation

    La Señora repitió tres veces con tristeza una palabra solemne: «¡Penitencia, penitencia, penitencia!». Y añadió: «Rogad a Dios por la conversión de los pecadores». Este es el corazón del mensaje de Lourdes. No hay verdadera conversión sin penitencia. La penitencia no es solo un castigo, sino un acto de amor que repara las ofensas hechas a Dios y purifica el alma. Consiste en la mortificación de nuestros sentidos, en el cumplimiento fiel de nuestros deberes, en la aceptación paciente de las cruces de cada día y, sobre todo, en el arrepentimiento sincero de nuestros pecados a través del sacramento de la Confesión.

    Examinemos nuestra vida y veamos cómo podemos responder a este llamado urgente a la penitencia.

    Prière du jour

    ¡Oh María, Refugio de los pecadores! Vuestro Corazón Inmaculado fue traspasado de dolor por las ofensas a vuestro Divino Hijo. Alcanzadnos un verdadero espíritu de penitencia, el dolor de nuestros pecados y la gracia de una sincera confesión. Que ofrezcamos nuestros sacrificios por la conversión de los pobres pecadores. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: La fuente milagrosa

    Méditation

    La Señora ordenó a Bernardita: «Id a beber en la fuente y a lavaros en ella». En un lugar seco, la niña escarbó con sus manos y brotó un manantial de agua milagrosa. Esta fuente, que ha curado a tantos enfermos, es símbolo de las gracias que brotan del Corazón de Cristo a través de la mediación de María. Es figura de los sacramentos, especialmente del Bautismo que nos purifica del pecado original y de la Confesión que lava nuestras culpas. El agua de Lourdes nos invita a buscar la pureza del alma y la salud espiritual antes que la del cuerpo.

    Acudamos a esta fuente de gracia con confianza, pidiendo ser lavados de toda mancha de pecado.

    Prière du jour

    ¡Oh Nuestra Señora de Lourdes, fuente de gracia y salud! Por el agua milagrosa que hicisteis brotar, os pedimos que purifiquéis nuestras almas de toda culpa y sanéis las dolencias de nuestro cuerpo si es para la gloria de Dios y el bien de nuestras almas. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: «Yo soy la Inmaculada Concepción»

    Méditation

    Después de varias peticiones de Bernardita, la Señora levantó los ojos al cielo, juntó las manos en señal de oración y dijo: «Yo soy la Inmaculada Concepción». Con estas palabras, la Virgen Santísima confirmó el dogma que el Papa Pío IX había proclamado cuatro años antes. Ella es la toda pura, la llena de gracia, preservada de toda mancha de pecado original desde el primer instante de su ser. Este privilegio la preparó para ser la digna Madre de Dios. Contemplar a la Inmaculada nos llena de esperanza en la victoria sobre el pecado y nos anima a luchar por la pureza de corazón.

    Honremos hoy a la Inmaculada Concepción y consagremos nuestra pureza a su Corazón.

    Prière du jour

    ¡Oh Virgen Inmaculada, maravilla de pureza y de gracia! Nos alegramos con Vos por el sublime privilegio de vuestra Concepción sin mancha. Os suplicamos, por este misterio, que nos alcancéis la pureza de alma y cuerpo, y que nos ayudéis a vencer toda tentación contra la santa virtud. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: La obediencia y el amor a la Iglesia

    Méditation

    La Señora pidió a Bernardita que dijera a los sacerdotes que se construyera allí una capilla y que se viniera en procesión. A pesar de su temor y de las reprensiones del párroco, la joven vidente obedeció con sencillez y perseverancia. Este mandato nos enseña la importancia de la Iglesia visible, de sus ministros y de las devociones públicas. María no obra al margen de la Iglesia fundada por su Hijo, sino que nos conduce a ella. La obediencia de Bernardita es un ejemplo de cómo la voluntad de Dios se cumple a través de la sumisión a la autoridad legítima.

    Pidamos la gracia de amar a la Santa Madre Iglesia y de ser fieles y obedientes a sus pastores.

    Prière du jour

    ¡Oh María, Madre de la Iglesia! Vos que quisisteis un santuario y procesiones en vuestro honor, infundid en nuestros corazones un profundo amor y respeto por la Santa Iglesia y el Santo Padre. Haced que seamos siempre hijos dóciles y obedientes, y que trabajemos por la unidad de todos los cristianos. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: La compasión por los enfermos

    Méditation

    Desde el principio, Lourdes se ha convertido en un lugar de peregrinación para los enfermos. La Virgen se manifestó como Salus infirmorum, Salud de los enfermos. Miles de personas acuden cada año buscando alivio para sus dolencias físicas y espirituales. La compasión de María por los que sufren es inmensa. Ella, que estuvo al pie de la Cruz, comprende nuestro dolor y lo presenta a su Hijo. En Lourdes, los enfermos son los predilectos, y su paciencia y fe son un testimonio para todos los peregrinos.

    Unamos nuestras oraciones a las de todos los enfermos del mundo. Ofrezcamos nuestros pequeños sufrimientos por ellos y pidamos a Nuestra Señora de Lourdes que sea su consuelo y fortaleza.

    Prière du jour

    ¡Oh Nuestra Señora de Lourdes, Salud de los enfermos y Consuelo de los afligidos! Mirad con piedad a todos los que sufren en su cuerpo o en su alma. Aliviad sus dolores, fortaleced su paciencia y, si es voluntad de Dios, concededles la salud que tanto anhelan. Dadnos a todos un corazón compasivo para servir a nuestros hermanos enfermos. Os pedimos especialmente por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: La promesa del Cielo y la perseverancia

    Méditation

    Las apariciones de Lourdes terminaron, pero la presencia de María y su mensaje perduran. La Virgen prometió a Bernardita: «No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el otro». Esta es la gran promesa para todos nosotros. Nuestra vida en la tierra es una peregrinación hacia la patria celestial. Lourdes es un anticipo del Cielo, un lugar donde la gracia de Dios se derrama abundantemente. La perseverancia en la fe, la esperanza en las promesas de Dios y la caridad hacia el prójimo son el camino seguro para alcanzar la felicidad eterna que María nos señala.

    Al concluir esta novena, renovemos nuestra confianza en la maternal protección de Nuestra Señora de Lourdes y perseveremos en el camino de la santidad.

    Prière du jour

    ¡Oh Virgen Santísima de Lourdes, que prometisteis la felicidad del Cielo a vuestra fiel sierva Bernardita! Os damos gracias por todos los favores recibidos durante esta novena. Fortaleced nuestra esperanza en la vida eterna y ayudadnos a perseverar en la fe y en el amor hasta el fin de nuestros días, para que podamos gozar con Vos de la presencia de Dios en el Cielo. Os pedimos una vez más por esta intención (mencionar la petición). Amén.


    Prière Conclusive

    Oración final para cada día

    ¡Oh amabilísima Virgen de Lourdes, Madre de Dios y Madre nuestra! Llenos de aflicción y con lágrimas en los ojos, acudimos en las horas amargas de la enfermedad y del dolor a vuestro maternal corazón, para pediros que derraméis a manos llenas el tesoro de vuestras misericordias sobre nosotros.

    Indignos somos por nuestros pecados de que nos escuchéis, pero acordaos que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a Vos haya sido desamparado. ¡Madre tierna! ¡Madre bondadosa! ¡Madre dulcísima! Ya que os dignáis aceptar nuestros homenajes en este día, escuchad nuestras súplicas y alcanzadnos el remedio de nuestras necesidades.

    Rezar un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.

    Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros.
    Santa Bernardita, rogad por nosotros.

    Contexte Historique

    Neuvaine structurée en 9 jours.

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