
Prière Introductive
Oraciones Iniciales para cada día
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Jesús mío, que para redimir al mundo quisisteis nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cuerdas, llevado al suplicio como inocente cordero, presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes, acusado por falsos testigos, abofeteado, escupido, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el rostro con una púrpura, despojado de vuestras vestiduras, clavado en la cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, abrevado con hiel y vinagre, y herido con la lanza! Por esta vuestra santísima Pasión, os suplicamos, Señor, libréis a las almas del Purgatorio de sus penas, y las llevéis a la santa gloria, donde con el Padre y el Espíritu Santo vivís y reináis, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Jour 1 : Día Primero: La Caridad hacia las Almas
Méditation
Meditación para el primer día
Consideremos cómo nuestra caridad y piedad cristiana nos obligan a socorrer a las almas del Purgatorio. Son nuestros hermanos en Jesucristo, destinados a reinar con Él eternamente. Su estado es digno de toda nuestra compasión, pues padecen penas inexplicables y, no pudiendo valerse por sí mismas, esperan de nuestra caridad el alivio en sus tormentos. El mismo Dios nos las encomienda, y la Iglesia, nuestra Madre, nos invita a orar por ellas. Escuchemos, pues, la voz de la religión y de la humanidad, que nos pide socorro para nuestros hermanos afligidos.
Prière du jour
Oración para el primer día
¡Oh Señor y Dios omnipotente! Con el corazón contrito y humillado, vengo a postrarme ante vuestra divina Majestad, suplicando por las almas de mis queridos hermanos que gimen en el Purgatorio. Miradlas, Señor, con ojos de misericordia. Son vuestras hijas, esposas amadas de vuestro Hijo, y están sufriendo por no haberos amado y servido con la debida perfección. Os ofrezco por ellas los méritos infinitos de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Aplicadles, oh Padre de las misericordias, la Sangre Preciosísima que derramó por nuestra salvación, para que, purificadas de sus reliquias, sean admitidas en vuestra gloria. Amén.
Jour 2 : Día Segundo: La Pena de la Ausencia de Dios
Méditation
Meditación para el segundo día
Consideremos la acerbísima pena que padecen las benditas almas al verse privadas de la clara visión de Dios. No hay tormento comparable a éste. Si la ausencia de un ser querido en la tierra nos causa tan profunda tristeza, ¿cuál no será la aflicción de aquellas almas al verse separadas de Dios, su único fin, su sumo bien, la fuente de toda felicidad? Aman a Dios con un amor purísimo y ardentísimo, y este mismo amor, al no poder unirse a su objeto amado, se convierte en su mayor suplicio. Compadezcámonos de su dolor y procuremos con nuestras oraciones abreviar tan penosa ausencia.
Prière du jour
Oración para el segundo día
¡Oh Dios, cuya propiedad es siempre perdonar y compadecer! Os rogamos humildemente por las almas de vuestros siervos que han pasado de este siglo, especialmente por aquellas que más intensamente padecen la pena de no veros. Que la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de todos los santos acelere el momento de su liberación. No las dejéis, Señor, en el olvido, sino mandad a vuestros santos Ángeles que las consuelen y las conduzcan al paraíso de la luz y de la paz, donde os alaben eternamente. Amén.
Jour 3 : Día Tercero: La Pena de Sentido y el Fuego Purificador
Méditation
Meditación para el tercer día
Consideremos hoy la pena de sentido que atormenta a las almas en el Purgatorio. La tradición de los Santos Padres nos enseña que son atormentadas por un fuego real y verdadero, semejante en su naturaleza al fuego del infierno, pero diferente en su fin, pues éste es purificador y temporal. ¡Qué terribles deben ser sus ardores! Si apenas podemos soportar el dolor de una pequeña quemadura en este mundo, ¿cómo será aquel fuego encendido por la justicia divina para purgar las menores manchas del alma? Ofrezcamos hoy algún pequeño sacrificio y mortificación en unión con los padecimientos de Cristo, para aliviar el tormento de estas almas benditas.
Prière du jour
Oración para el tercer día
¡Oh Señor Jesucristo, que por nosotros sufristeis el tormento de la Cruz! Mirad con piedad a las almas que son purificadas por el fuego de vuestra justicia. Recordad vuestra agonía en el Huerto y la sed que padecisteis en el Calvario. Os ofrecemos nuestras humildes plegarias y las obras de penitencia de toda la Iglesia, para que sirvan de refrigerio a su ardiente sed de Vos. Extinguid en ellas el fuego de la expiación y encended el fuego de vuestro divino amor, para que vuelen sin tardanza a los brazos de vuestra misericordia. Amén.
Jour 4 : Día Cuarto: El Poder de Nuestros Sufragios
Méditation
Meditación para el cuarto día
Consideremos el gran poder que tenemos para aliviar a las almas del Purgatorio. Por la Comunión de los Santos, podemos aplicarles los méritos de nuestras buenas obras. La Santa Misa es el sufragio más eficaz, pues en ella se ofrece el mismo Sacrificio del Calvario. También les son de gran provecho nuestras oraciones, limosnas, ayunos, indulgencias y demás obras de piedad. ¡Qué consuelo para nosotros saber que podemos ser los libertadores de estas almas prisioneras! No seamos negligentes en usar de este inmenso tesoro que la Iglesia pone en nuestras manos. Seamos generosos con quienes tanto lo necesitan.
Prière du jour
Oración para el cuarto día
¡Oh Padre Eterno! Aceptad benignamente los sufragios que la Santa Iglesia, nuestra Madre, os ofrece por sus hijos difuntos. Os presentamos, por sus manos, el Sacrificio de vuestro amado Hijo, nuestras pobres oraciones y las obras de caridad que hacemos en su nombre. Haced, Señor, que esta ofrenda sea agradable a vuestros ojos y sirva para el pronto alivio de las almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores, y de todas las que padecen en el Purgatorio. Que por nuestra caridad, obtengan la remisión de sus penas y la gloria eterna. Amén.
Jour 5 : Día Quinto: La Intercesión de la Santísima Virgen María
Méditation
Meditación para el quinto día
Consideremos el especial consuelo que reciben las almas del Purgatorio por medio de la Santísima Virgen María. Ella es Madre de Misericordia, no sólo para los pecadores en la tierra, sino también para sus hijos que se purifican después de la muerte. Como Reina del Purgatorio, desciende a menudo a aquel lugar de expiación para visitar y consolar a sus devotos, mitigar sus penas y llevar consigo al Cielo a muchas almas, especialmente en sus festividades. Acudamos con gran confianza a tan piadosa Madre, encomendándole a nuestros difuntos, seguros de que Ella los acogerá bajo su manto protector.
Prière du jour
Oración para el quinto día
¡Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra, consuelo de los afligidos y auxilio de los cristianos! Volved vuestros ojos misericordiosos hacia las benditas almas que sufren en el Purgatorio y que son vuestras hijas amantísimas. Interceded por ellas ante el trono de vuestro divino Hijo. Alcanzadles, oh poderosa abogada, el perdón de sus culpas y la abreviación de sus penas. Consoladlas en su abandono, sed su esperanza y su refugio, y conducidlas pronto a la patria celestial para que junto con Vos canten las misericordias del Señor por todos los siglos. Amén.
Jour 6 : Día Sexto: El Socorro de los Ángeles y los Santos
Méditation
Meditación para el sexto día
Consideremos cómo las almas del Purgatorio son también socorridas por los Santos Ángeles y los Bienaventurados del Cielo. El Ángel de la Guarda, que las acompañó en la vida, no las abandona en sus padecimientos; las consuela y les lleva el bálsamo de nuestras oraciones. Los Santos, especialmente aquellos a quienes tuvieron particular devoción, interceden por ellas y anhelan tenerlas por compañeras en la gloria. Unámonos a la caridad de los moradores del Cielo y pidamos a San Miguel Arcángel, a nuestro Ángel Custodio y a nuestros Santos Patronos que presenten nuestras súplicas a Dios en favor de las almas.
Prière du jour
Oración para el sexto día
¡Oh glorioso Arcángel San Miguel, príncipe de la milicia celestial! A vos, a quien Dios ha confiado las almas para conducirlas al Paraíso, os suplicamos que defendáis de todo mal a las almas de nuestros hermanos difuntos y que las presentéis ante el Altísimo para que gocen de su divina presencia. Y vosotros, Santos Ángeles Custodios, que no abandonáis a vuestros protegidos en su purificación, llevadles el rocío de nuestras plegarias. Santos y Santas de Dios, que ya gozáis de la gloria, rogad por quienes esperan unirse a vuestro coro celestial. Amén.
Jour 7 : Día Séptimo: La Conformidad con la Voluntad de Dios
Méditation
Meditación para el séptimo día
Consideremos la perfecta conformidad de las almas del Purgatorio con la voluntad de Dios. Aunque sus penas son terribles, las sufren con una paciencia y resignación admirables. No se quejan, no murmuran. Adoran la justicia divina que las purifica y bendicen la mano misericordiosa que las castiga para hacerlas dignas del Cielo. Su único deseo es que se cumpla en ellas la santísima voluntad de Dios. Aprendamos de estas almas benditas a sufrir con paciencia las tribulaciones de esta vida, aceptando todo de la mano de Dios como justo castigo por nuestros pecados y como medio de purificación.
Prière du jour
Oración para el séptimo día
¡Oh Dios de infinita sabiduría y bondad, cuya voluntad es siempre justa y santa! Os alabamos y bendecimos por la admirable paciencia con que vuestras siervas, las almas del Purgatorio, sufren su purificación. Os suplicamos, por los méritos de la paciencia de vuestro Hijo en su Pasión, que abreviéis su tiempo de prueba. Concedednos a nosotros la gracia de imitar su resignación en las penas de esta vida, para que, purificados aquí por la penitencia, evitemos las del Purgatorio y lleguemos a la gloria sin mancha. Amén.
Jour 8 : Día Octavo: La Gratitud de las Almas
Méditation
Meditación para el octavo día
Consideremos la gran gratitud de las almas del Purgatorio para con sus bienhechores. Desde su lugar de sufrimiento, oran incesantemente por aquellos que las socorren con sus sufragios. Y cuando, por nuestra ayuda, llegan al Cielo, se convierten en nuestros más fieles y poderosos intercesores. No olvidan jamás la deuda de gratitud contraída. ¡Qué poderoso protector nos ganamos en el Cielo por cada alma que ayudamos a liberar! Seamos, pues, diligentes en esta obra de misericordia, que tan útil es para ellas y tan provechosa para nosotros.
Prière du jour
Oración para el octavo día
¡Oh Señor, que recompensáis con largueza a los que usan de misericordia! Escuchad las oraciones que las almas del Purgatorio elevan por nosotros, sus bienhechores. Por su intercesión, concedednos las gracias que más necesitamos para nuestra salvación. Os pedimos especialmente por las almas que están más próximas a salir del Purgatorio, para que, entrando hoy mismo en vuestra gloria, comiencen a interceder por nosotros ante vuestro trono. Haced que, ayudándonos mutuamente, lleguemos todos a gozar de vuestra eterna bienaventuranza. Amén.
Jour 9 : Día Noveno: La Entrada en la Gloria del Cielo
Méditation
Meditación para el noveno día
Consideremos la inmensa alegría y gloria que espera a las almas una vez purificadas. Al salir del Purgatorio, son recibidas por Jesucristo, la Santísima Virgen, los ángeles y los santos, y son introducidas en la bienaventuranza eterna. ¡Qué momento tan sublime! Cesan todas las penas y comienza una felicidad que no tendrá fin. Verán a Dios cara a cara, le amarán con un amor seráfico y serán amadas por Él con un amor infinito. Alegrémonos con la esperanza de su próxima liberación y pidamos la gracia de vivir de tal manera que merezcamos unirnos un día a su feliz compañía en el Cielo.
Prière du jour
Oración para el noveno día
¡Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles! Conceded a las almas de vuestros siervos y siervas la remisión de todos sus pecados, a fin de que, por las piadosas súplicas de la Iglesia, consigan la indulgencia que siempre desearon. Os damos gracias, Señor, por todas las almas que por los méritos de esta novena habéis dignado admitir en el descanso eterno. Os suplicamos que nos concedáis, al fin de nuestra vida, una muerte santa y un lugar de refrigerio, luz y paz en vuestro Reino celestial, donde os alabemos por los siglos de los siglos. Amén.
Prière Conclusive
Oraciones Finales para cada día
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
Salmo 129 (De Profundis)
Desde lo profundo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.
V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille para ellas la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Oh Dios, que perdonas a los pecadores y quieres la salvación de los hombres, imploramos tu clemencia en favor de todos nuestros hermanos, parientes y bienhechores que han salido de este mundo, para que, por la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María y de todos los Santos, les concedas llegar a la eterna bienaventuranza. Por Cristo nuestro Señor.
R. Amén.
Contexte Historique
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