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Novena a San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars

    Cura de Ars - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Oración Inicial para cada día

    Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    Acto de Contrición

    Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

    Oración Preparatoria

    Oh glorioso Santo Cura de Ars, que por vuestra admirable vida de oración, penitencia y caridad, fuisteis un perfecto imitador de Jesucristo y un fiel ministro de su Evangelio; heme aquí postrado a vuestros pies para implorar vuestro patrocinio. Mirad con compasión mis miserias, escuchad mis súplicas y alcanzadme de Dios las gracias que necesito para mi salvación y, si es su voluntad, la gracia especial que pido en esta novena. (Mencionar aquí la petición). Haced que, siguiendo vuestro ejemplo de amor a Dios y al prójimo, merezca un día ser partícipe de vuestra gloria en el cielo. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: La Humildad

    Méditation

    Consideremos cómo el Santo Cura de Ars, a pesar de las humillaciones y dificultades en sus estudios, perseveró con una humildad profundísima, reconociéndose siempre como un pobre instrumento en las manos de Dios. Él, que se juzgaba incapaz y sin mérito alguno, fue elevado por Dios para ser luz y guía de innumerables almas. Su vida nos enseña que la verdadera grandeza reside en el anonadamiento de sí mismo ante la Majestad Divina, y que Dios se complace en obrar maravillas a través de los que se reconocen pequeños.

    Prière du jour

    Oh, San Juan María Vianney, espejo de humildad, que supisteis reconocer vuestra nada para que Dios fuese todo en vos, alcanzadme la gracia de desterrar de mi corazón todo orgullo y vanagloria. Enseñadme a amar el ser despreciado y a encontrar mi alegría en el ocultamiento, para que, libre de las ataduras del amor propio, pueda servir a Dios y a mis hermanos con un corazón puro y sincero. Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: El Amor a la Eucaristía

    Méditation

    Meditemos en el amor ardiente que el Santo Cura de Ars profesaba a Jesús en el Santísimo Sacramento. Pasaba horas enteras, de día y de noche, en adoración ante el Sagrario, de donde sacaba la fuerza para su agotador ministerio. Para él, la Santa Misa era el sol de su jornada, el centro de su vida. Nos decía: “Todas las buenas obras juntas no equivalen al Sacrificio de la Misa, porque son obras de hombres, y la Santa Misa es obra de Dios.”

    Prière du jour

    Oh, Santo Cura de Ars, serafín de amor a la Eucaristía, que encontrabais en el altar y en el sagrario vuestro paraíso en la tierra, encended en mi alma un amor vivo y profundo por Jesús Sacramentado. Alcanzadme la gracia de asistir a la Santa Misa con devoción, de visitar a menudo a Nuestro Señor en su prisión de amor y de recibirle en la Sagrada Comunión con un corazón purificado, para que Él sea mi fuerza en la vida y mi viático para la eternidad. Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: La Devoción a la Santísima Virgen

    Méditation

    Reflexionemos sobre la tierna y filial devoción que San Juan María Vianney tuvo siempre a la Santísima Virgen María. La llamaba su “más antigua afección” y puso su parroquia bajo su especial protección. Confiaba plenamente en su intercesión, atribuyéndole todas las gracias de la conversión de Ars. Su confianza en la Madre de Dios era ilimitada, y a Ella recurría en todas sus tribulaciones, seguro de encontrar amparo y socorro.

    Prière du jour

    Oh, San Juan María Vianney, devotísimo hijo de María, que tanto la amasteis y la hicisteis amar, enseñadme a tener hacia esta buena Madre una confianza filial y un amor perseverante. Que su santo nombre esté siempre en mis labios y en mi corazón, especialmente en las tentaciones y en la hora de la muerte. Por vuestra intercesión, que la Santísima Virgen me cubra con su manto y me guíe seguro hasta el puerto de la salvación. Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: El Sacramento de la Penitencia

    Méditation

    Contemplemos al Santo Cura de Ars como el mártir del confesionario. Durante más de treinta años, pasó hasta dieciséis y dieciocho horas diarias administrando el sacramento de la Penitencia, reconciliando a las almas con Dios. Con paciencia inagotable, leía en los corazones, movía a los pecadores más endurecidos al arrepentimiento y les abría las puertas de la misericordia divina. Su vida fue un sacrificio continuo por la conversión de los pecadores.

    Prière du jour

    Oh, Santo Cura de Ars, apóstol incansable de la Confesión, que con tanto celo trabajasteis por la salvación de las almas, alcanzadme un verdadero dolor de mis pecados y la gracia de confesarlos con humildad y sinceridad. Infundid en mi corazón un profundo horror al pecado y un deseo firme de enmienda, para que, purificado por la Sangre de Cristo, pueda vivir siempre en la amistad de Dios. Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: La Mortificación y la Penitencia

    Méditation

    Consideremos el espíritu de penitencia y mortificación que animó toda la vida de San Juan María Vianney. Sus ayunos eran rigurosísimos, su lecho una dura tabla, sus disciplinas sangrientas. Soportaba todo esto no por ostentación, sino por amor a Dios y para obtener la conversión de los pecadores. Comprendió profundamente las palabras del Salvador: que ciertas clases de demonios no pueden ser expulsadas sino con la oración y el ayuno.

    Prière du jour

    Oh, Santo Cura de Ars, modelo de penitencia, que castigasteis vuestro cuerpo inocente para aplacar la justicia divina y salvar almas, enseñadme a mortificar mis pasiones y a aceptar con paciencia las cruces que Dios me envíe. Alcanzadme la fortaleza para negar a mi cuerpo sus placeres ilícitos y para ofrecer pequeños sacrificios diarios en reparación de mis pecados y por la conversión del mundo. Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: El Celo por las Almas

    Méditation

    Meditemos en el celo ardiente por la salvación de las almas que consumía el corazón del Santo Cura de Ars. “¡Oh, si mi parroquiano se convirtiera!”, era su gemido constante. Lloraba por los pecados de su pueblo, oraba incesantemente por ellos y se ofrecía como víctima a Dios por su conversión. Su predicación, sencilla pero inflamada en el fuego del Espíritu Santo, transformó la faz de Ars, que pasó de ser una parroquia indiferente a un modelo de fervor cristiano.

    Prière du jour

    Oh, San Juan María Vianney, celoso pastor de almas, que tanto sufristeis por la conversión de los pecadores, encended en mi corazón una chispa de vuestro celo apostólico. Haced que me preocupe por la salvación de mis hermanos, que rece por ellos y que me esfuerce, con mi ejemplo y mi palabra, en conducirlos a Dios. Que no permanezca indiferente ante la ofensa a Dios y la pérdida de las almas. Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: La Lucha contra el Demonio

    Méditation

    Reflexionemos sobre los terribles asaltos que el demonio dirigió contra el Santo Cura de Ars durante más de treinta y cinco años. El enemigo de las almas, furioso por las conversiones que obraba el santo, le atormentaba con ruidos, vejaciones físicas e insultos. Pero San Juan María Vianney, armado con la oración, la humildad y la señal de la cruz, despreciaba al “grappin”, como le llamaba, y perseveraba con mayor ardor en su ministerio, sabiendo que tales ataques eran señal de que arrebataba muchas almas al infierno.

    Prière du jour

    Oh, invicto atleta de Cristo, San Juan María Vianney, que sostuvisteis tan terribles combates contra el espíritu maligno, protegedme en las tentaciones y defendedme de los asaltos del enemigo. Enseñadme a vigilar y orar, a recurrir a las armas de la fe, a la intercesión de María Santísima y de San Miguel Arcángel, para que, fortalecido con el auxilio divino, pueda salir siempre victorioso en la lucha espiritual. Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: La Paciencia en las Pruebas

    Méditation

    Contemplemos la paciencia heroica del Santo Cura de Ars en medio de las pruebas. Sintiendo el peso abrumador de su responsabilidad y juzgándose indigno, fue tentado varias veces de huir de su parroquia para buscar una vida de soledad y penitencia. Pero, por obediencia y amor a las almas que Dios le había confiado, permaneció en su puesto hasta el fin, aceptando las calumnias, las incomprensiones y el agotamiento físico como parte de la cruz de su Señor.

    Prière du jour

    Oh, Santo Cura de Ars, ejemplo de paciencia y perseverancia, que supisteis permanecer fiel a vuestra misión a pesar de las más duras pruebas, alcanzadme la gracia de la constancia en el bien. Que no me desanime ante las dificultades, ni me rebele en las contradicciones, sino que abrace con amor la cruz de cada día, uniendo mis sufrimientos a los de Cristo por la redención del mundo. Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: El Modelo de los Sacerdotes

    Méditation

    Consideremos a San Juan María Vianney como el modelo perfecto del sacerdote según el corazón de Dios. Su vida entera fue un reflejo de Cristo, el Buen Pastor. Fue padre de los pobres, consuelo de los afligidos, médico de las almas y guía seguro en el camino del cielo. Por su santidad, el sacerdocio católico fue honrado y glorificado. Es por ello que la Iglesia lo ha proclamado Patrono de todos los párrocos del universo.

    Prière du jour

    Oh, glorioso San Juan María Vianney, Patrono de los sacerdotes, que glorificasteis el sacerdocio con vuestra vida santa, os encomiendo a nuestro Santo Padre el Papa, a nuestro Obispo y a todos los sacerdotes del mundo. Alcanzadles la gracia de ser fieles a su vocación, de estar inflamados de celo por las almas y de ser, como vos, otros Cristos en la tierra. Y a nosotros, los fieles, concedednos el respeto, el amor y la obediencia a quienes son nuestros padres espirituales. Amén.


    Prière Conclusive

    Oración Final para cada día

    Oh Dios omnipotente y misericordioso, que hicisteis admirable a San Juan María Vianney por su celo pastoral y su constante anhelo de oración y penitencia, concedednos que, a ejemplo e intercesión suya, podamos ganar para Cristo las almas de nuestros hermanos y alcanzar con ellos la gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

    Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

    San Juan María Vianney, rogad por nosotros.

    Contexte Historique

    Neuvaine structurée en 9 jours.

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