Saltar al contenido
Accueil » Blog » Novena a Dios Padre

Novena a Dios Padre

    dios el padre - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Oraciones Iniciales para cada día

    Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    Acto de Contrición
    Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

    Oración Preparatoria
    ¡Oh, Padre Eterno y Todopoderoso! Postrado humildemente ante vuestra Divina Majestad, os ofrezco esta novena para honraros y glorificaros. Vengo a Vos como un hijo a su padre, lleno de confianza en vuestra infinita bondad y misericordia. Dignaos, Señor, aceptar este humilde obsequio de mi devoción. Iluminad mi entendimiento, inflamad mi voluntad y ayudadme con vuestra gracia para hacer esta novena con la piedad y el fervor que os son debidos, para mayor gloria vuestra y provecho de mi alma. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: Dios Padre, Creador Omnipotente

    Méditation

    Consideremos cómo Dios Padre, por su omnipotencia, ha creado de la nada el cielo y la tierra, y todo cuanto contienen. Él ha formado al hombre a su imagen y semejanza, dándole un alma inmortal y un cuerpo destinado a la gloria. Todo lo que vemos, desde el más pequeño insecto hasta los astros del firmamento, es obra de sus manos y pregona su gloria. Ante tanta majestad, nuestro corazón debe llenarse de admiración, gratitud y un profundo respeto, reconociéndonos como criaturas suyas, enteramente dependientes de su poder y de su amor.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre Eterno, Creador Omnipotente! Adoro vuestra infinita majestad y os doy gracias por haberme creado y por sostenerme en cada instante de mi vida. Haced, Señor, que yo emplee todos los dones que de Vos he recibido para vuestra mayor gloria y para el bien de mi alma. Concededme la gracia de ver siempre en la creación un reflejo de vuestro poder y de vuestro amor, y de vivir como digno hijo vuestro. Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: Dios Padre, Misericordioso

    Méditation

    Meditemos en la infinita misericordia de Dios Padre, que no nos abandonó después de la caída de nuestros primeros padres. A pesar de nuestras ofensas y de nuestra ingratitud, Él no cesa de llamarnos a la penitencia y de ofrecernos su perdón. Envió a su único Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para redimirnos con su Sangre Preciosa. Su Corazón de Padre está siempre abierto para acoger al pecador arrepentido, como en la parábola del hijo pródigo. No hay pecado, por grande que sea, que su misericordia no pueda perdonar si volvemos a Él con un corazón contrito y humillado.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre de las misericordias y Dios de toda consolación! Me postro ante Vos, reconociendo mis culpas y mi miseria. Os doy gracias por vuestra paciencia infinita y por las innumerables veces que me habéis perdonado. Os suplico, por los méritos de Jesucristo, que me concedáis la gracia de un verdadero arrepentimiento, el perdón de todos mis pecados y la fuerza para no volver a ofenderos jamás. Haced que mi corazón se llene de confianza en vuestra infinita misericordia. Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: Dios Padre, Providente

    Méditation

    Reflexionemos sobre la Divina Providencia, por la cual Dios Padre cuida de todas sus criaturas con una solicitud y una ternura verdaderamente paternales. Él alimenta a las aves del cielo y viste a los lirios del campo. ¿Cuánto más no cuidará de nosotros, sus hijos, por quienes ha dado a su propio Hijo? A menudo, nos inquietamos por el futuro, nos angustiamos por las necesidades temporales, olvidando que tenemos un Padre en el Cielo que conoce todo lo que necesitamos. Abandonémonos con entera confianza en sus manos, seguros de que Él dispone todas las cosas para nuestro mayor bien.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre amantísimo, cuya Providencia gobierna el universo! Os agradezco el cuidado paternal con que me habéis guiado y protegido hasta el día de hoy. Os ruego que apartéis de mí toda ansiedad y preocupación terrenal. Dadme la gracia de buscar ante todo vuestro Reino y vuestra justicia, con la firme confianza de que todo lo demás se me dará por añadidura. Aumentad mi fe en vuestra Providencia y enseñadme a aceptar con paz y sumisión vuestra santa voluntad en todas las cosas. Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: Dios Padre, Justo Juez y Legislador

    Méditation

    Consideremos a Dios Padre como el Legislador justo y santo, que nos ha dado sus mandamientos no para oprimirnos, sino para guiarnos por el camino de la verdadera felicidad y de la vida eterna. Su ley es una ley de amor, un reflejo de su propia santidad y sabiduría. Observar sus preceptos es la prueba más segura de nuestro amor por Él. Él es también el Juez justo, que dará a cada uno según sus obras. Esta verdad no debe infundirnos un temor servil, sino un santo temor filial, que nos mueva a evitar el mal y a practicar la virtud con todo nuestro corazón.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre Santísimo, cuya voluntad es nuestra santificación! Os doy gracias por haberme dado vuestra santa Ley como una luz para mis pasos. Imprimidla, Señor, en lo más profundo de mi corazón, para que la ame y la observe fielmente todos los días de mi vida. Concededme la gracia de vivir siempre en vuestro santo temor, y de presentarme ante Vos, en el día del juicio, con las manos llenas de buenas obras, para oír de vuestros labios la dulce sentencia: ‘Ven, bendito de mi Padre, a poseer el reino preparado para ti’. Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: Dios Padre, Fuente de todo Amor

    Méditation

    Meditemos hoy en el atributo más sublime de Dios Padre: Él es Amor. ‘Dios es caridad’, nos dice el apóstol San Juan. Todo su obrar es por amor: nos creó por amor, nos redimió por amor, nos llama a la gloria por amor. El amor del Padre es eterno, inmutable, infinito. Nos ha amado tanto que nos ha hecho hijos suyos en el Bautismo, partícipes de su naturaleza divina. Estamos llamados a responder a este amor amándole a Él sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor a Él.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre Celestial, que sois el Amor mismo! Inflamad mi corazón en el fuego de vuestra divina caridad. Haced que os ame con todo mi corazón, con toda mi alma, con todas mis fuerzas y sobre todas las cosas. Arrancad de mí todo afecto desordenado, todo egoísmo y toda frialdad. Concededme un corazón semejante al de vuestro Hijo Jesús, para que, amando a mis hermanos con un amor puro y sincero, merezca ser llamado verdaderamente hijo vuestro y gozar de vuestro amor por toda la eternidad. Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: Dios Padre, Refugio de los pecadores

    Méditation

    Consideremos a Dios Padre como el refugio seguro de los pecadores. Cuando el alma, agobiada por el peso de sus culpas, se siente perdida y desamparada, ¿a dónde irá sino a los brazos de su Padre? Él no rechaza a quien acude a Él con un corazón humilde y contrito. Al contrario, sale a su encuentro, lo abraza y celebra su regreso. En los momentos de tentación y de debilidad, invoquemos con confianza a nuestro Padre Celestial. Él nos dará la fuerza para resistir al mal y la gracia para perseverar en el bien.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre Santo, refugio de los pecadores! A Vos acudo en mi debilidad y miseria. Vedme aquí, pobre pecador, que implora vuestra ayuda y protección. No miréis mis pecados, sino la fe que tengo en vuestra bondad paternal. Sed mi fortaleza en la tentación, mi amparo en los peligros, mi consuelo en las tribulaciones. No permitáis que jamás me separe de Vos por el pecado, y si por desgracia cayere, extended vuestra mano poderosa para levantarme. Guardadme, oh Padre, en vuestro Corazón amantísimo. Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: Dios Padre, Consolador de los afligidos

    Méditation

    Meditemos cómo Dios Padre es el consuelo de los afligidos. En este valle de lágrimas, la vida está llena de cruces, dolores y sufrimientos. Pero no estamos solos. Nuestro Padre del Cielo ve nuestras penas, oye nuestros gemidos y está siempre dispuesto a consolarnos. Él no siempre nos quita la cruz, pero nos da la fuerza para llevarla con paciencia y con amor, uniéndola a los padecimientos de su Hijo. Toda prueba, aceptada con sumisión a su voluntad, se convierte en fuente de méritos para el cielo y en un medio de purificación para nuestra alma.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre de bondad, consuelo de los que lloran! Vengo a Vos con mi corazón cargado de penas y angustias. Vos conocéis mis sufrimientos mejor que yo mismo. Os los ofrezco a todos, en unión con los dolores de Jesús y de María. Dadme, Señor, la gracia de la paciencia cristiana y de la perfecta conformidad con vuestra santa voluntad. Haced que en medio de las tribulaciones de esta vida, mi corazón encuentre siempre en Vos su paz, su descanso y su fortaleza. Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: Dios Padre, Santificador de las almas

    Méditation

    Reflexionemos sobre la obra santificadora de Dios Padre en nuestras almas. Por el Bautismo, nos ha hecho templos del Espíritu Santo y nos ha llamado a la santidad. ‘Sed santos, porque yo, vuestro Padre, soy santo’. Esta es su voluntad para con cada uno de nosotros. La santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer extraordinariamente bien las cosas ordinarias de cada día, por amor a Él. Él nos provee de todos los medios para alcanzarla: los sacramentos, la oración, su palabra y las inspiraciones de su gracia.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre tres veces Santo, fuente de toda santidad! Os doy gracias por haberme llamado a ser santo como Vos sois santo. Reconozco mi tibieza y mi negligencia en corresponder a vuestra gracia. Os suplico que purifiquéis mi alma de toda mancha y la adornéis con todas las virtudes. Enviad vuestro Espíritu Santo sobre mí, para que Él me ilumine, me guíe y me santifique. Haced de mí un instrumento dócil en vuestras manos para vuestra mayor gloria. Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: Dios Padre, Esperanza de la Vida Eterna

    Méditation

    En este último día, elevemos nuestra mente al Cielo y contemplemos a Dios Padre como la esperanza y el fin de nuestra vida. Hemos sido creados para Él, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Él. La vida en la tierra es una peregrinación hacia la Patria celestial, donde el Padre nos espera para darnos el abrazo eterno. Allí le veremos cara a cara, le amaremos con un amor perfecto y seremos felices con Él por toda la eternidad. Que esta esperanza nos anime en las luchas de la vida, nos dé valor en las pruebas y nos haga despreciar los bienes pasajeros de este mundo.

    Prière du jour

    ¡Oh, Padre Celestial, término de nuestros anhelos y premio de nuestras fatigas! Aumentad en mí el deseo del Cielo y la esperanza de la vida eterna. Haced que viva en este mundo como un peregrino, con el corazón puesto en los bienes que no perecen. Concededme la gracia de la perseverancia final, para que, al terminar mi carrera en esta tierra, merezca entrar en la gloria de vuestro Reino y cantar vuestras alabanzas eternamente, en compañía de la Virgen María, de los ángeles y de todos los santos. Amén.


    Prière Conclusive

    Oraciones Finales para cada día

    Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

    Padrenuestro:
    Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

    Avemaría:
    Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

    Gloria:
    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Contexte Historique

    Neuvaine structurée en 9 jours.

    0
    0
    Your Cart
    Your cart is empty