
Prière Introductive
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oración preparatoria para todos los días
¡Oh Dios omnipotente y eterno! Por la intercesión de San Miguel Arcángel, y por su amor hacia Vos, os suplicamos nos concedáis la gracia de amaros sobre todas las cosas y de serviros con fidelidad hasta la muerte. Os pedimos, por el celo con que este santo Arcángel defendió Vuestra honra contra los ángeles rebeldes, nos concedáis la fortaleza necesaria para vencer todas las tentaciones y para perseverar en Vuestro santo servicio. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Jour 1 : Día Primero: San Miguel, Vencedor de Lucifer
Méditation
Consideremos cómo el gloriosísimo Arcángel San Miguel, al primer instante de su creación, conoció por la luz que Dios le comunicó la excelencia de su ser y la de los demás Ángeles, sus compañeros; y viendo que la mayor parte de ellos, soberbios, se rebelaban contra su Creador, él, lleno de celo por la honra de Dios, exclamó: ¿Quién como Dios?, y humillándose ante la Divina Majestad, fue constituido por el mismo Señor, Príncipe de la Milicia Celestial. Pidámosle la gracia de imitar su humildad y su celo por la gloria de Dios.
Prière du jour
Oh gloriosísimo Príncipe de la Corte del Cielo, excelentísimo Arcángel San Miguel, gran primer ministro de Dios, postrado ante vos, os ofrezco mis afectos para que me alcancéis de la Divina Majestad la gracia de la verdadera humildad. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 2 : Día Segundo: San Miguel, Protector de la Santa Iglesia
Méditation
Contemplemos a San Miguel, puesto por la Santísima Trinidad como custodio y defensor de la Santa Iglesia Católica. Él es quien la defiende de sus enemigos visibles e invisibles, quien la asiste en sus combates y la conforta en sus tribulaciones. Él es el escudo invencible que protege a los hijos de Dios contra los dardos envenenados del infierno. Agradezcamos a Dios por tan excelso protector y roguemos a San Miguel que guarde siempre a la Esposa de Cristo de todo mal y la conduzca a la victoria final.
Prière du jour
Oh invencible Capitán de los ejércitos del Señor, San Miguel Arcángel, que con tanto denuedo defendéis la honra de Dios y la salud de la Santa Iglesia; concededme, os ruego, la gracia de amar y servir fielmente a la Santa Iglesia, y de defenderla con mi palabra y mis obras contra toda calumnia y persecución. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 3 : Día Tercero: San Miguel, Auxilio de los Moribundos
Méditation
Meditemos en el singular oficio que ejerce San Miguel Arcángel en favor de las almas que están en su última agonía. El Príncipe de la celestial milicia asiste a los moribundos, les defiende de las tentaciones del demonio, que en aquella hora postrera redobla sus esfuerzos, y les conforta en la fe, la esperanza y la caridad. Es él quien recibe las almas de los justos y las presenta, puras y resplandecientes, ante el trono del Altísimo. Imploremos su asistencia para la hora de nuestra muerte.
Prière du jour
Oh benignísimo consolador de las almas, San Miguel Arcángel, que sois el amparo de los moribundos; os suplico humildemente que me asistáis en la hora de mi muerte. Alcanzadme la gracia de una santa contrición, una fe viva, una esperanza firme y una caridad ardiente, para que, vencido el enemigo, mi alma sea por vos presentada ante el tribunal de Dios. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 4 : Día Cuarto: San Miguel, Consolador de las Almas del Purgatorio
Méditation
Consideremos el poder que tiene San Miguel Arcángel para librar a las almas del Purgatorio. Según la piadosa creencia de los fieles, este glorioso Arcángel desciende a aquel lugar de expiación para consolar a las almas y llevar al Cielo a aquellas que han satisfecho la divina justicia. Ofrezcamos nuestros sufragios por las benditas almas y pidamos a San Miguel que se digne presentarlas cuanto antes a la visión beatífica de Dios.
Prière du jour
Oh glorioso Príncipe San Miguel, que tenéis el encargo de recibir las almas después de la muerte para pesarlas en la balanza de la divina justicia; os ruego por las almas del Purgatorio. Dignaos visitarlas, consolarlas y, por vuestra poderosa intercesión, abreviar sus penas, conduciéndolas a la gloria eterna. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 5 : Día Quinto: San Miguel, Fortaleza en la Tentación
Méditation
Reflexionemos sobre la admirable fortaleza que San Miguel comunica a los siervos de Dios para vencer las tentaciones del demonio. El enemigo de nuestra salvación no cesa de tendernos lazos, mas el auxilio del Arcángel es más poderoso que toda su malicia. Quien se encomienda a San Miguel con fe y devoción, experimenta su protección en las batallas de la vida, saliendo siempre victorioso en el combate contra el mundo, el demonio y la carne.
Prière du jour
Oh valeroso guerrero de Dios, San Miguel Arcángel, terror de los espíritus infernales; defendedme de todas las tentaciones y asechanzas del enemigo. Dadme fuerza en la lucha, para que jamás ofenda a mi Señor, y perseverando en su santo servicio, merezca alcanzar la corona de la vida eterna. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 6 : Día Sexto: San Miguel, Modelo de Humildad
Méditation
Contemplemos la profunda humildad de San Miguel Arcángel. Siendo uno de los más excelsos espíritus celestiales, se humilló profundamente ante la Majestad de Dios, reconociendo que todo su ser y poder provenían de Él. Esta humildad fue el arma con que venció la soberbia de Lucifer. Aprendamos de este gran Arcángel a ser humildes de corazón, a no gloriarnos de los dones recibidos y a dar siempre toda la gloria a Dios.
Prière du jour
Oh espejo de humildad, gloriosísimo San Miguel, que confundisteis la soberbia del dragón infernal; alcanzadme del Señor la gracia de un corazón humilde y contrito. Haced que, conociendo mi propia nada, no busque yo mi propia gloria, sino en todo la mayor honra y gloria de Dios. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 7 : Día Séptimo: San Miguel, Celo por la Gloria de Dios
Méditation
Meditemos en el celo ardiente de San Miguel por la gloria de Dios. Su mismo nombre, que significa ¿Quién como Dios?, es un grito de batalla contra todos los que se atreven a usurpar la honra debida al Creador. Este celo le movió a levantarse contra los ángeles rebeldes y a arrojarlos al abismo. Pidamos a San Miguel que encienda en nuestros corazones un celo semejante, para que busquemos en todas nuestras acciones el cumplimiento de la voluntad divina y la extensión de su Reino.
Prière du jour
Oh serafín abrasado en el celo de la divina gloria, San Miguel Arcángel; concededme una chispa de ese fuego sagrado que arde en vuestro corazón. Que mi único anhelo sea amar a Dios sobre todas las cosas y trabajar incansablemente por su gloria en el mundo, para que sea conocido, amado y servido por todos los hombres. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 8 : Día Octavo: San Miguel, Custodio de la Pureza
Méditation
Consideremos la pureza angélica de San Miguel. Como espíritu purísimo, su entendimiento está siempre fijo en Dios y su voluntad unida a la voluntad divina. Su pureza es un reflejo de la santidad infinita de Dios. En un mundo tan manchado por el pecado de la impureza, acudamos a San Miguel para que nos alcance la gracia de custodiar nuestro cuerpo y nuestra alma limpios de toda mancha, y así poder agradar a Dios, que es la misma Pureza.
Prière du jour
Oh purísimo espíritu angélico, San Miguel Arcángel, que contempláis sin cesar el rostro del Padre celestial; alcanzadme la gracia de una perfecta castidad según mi estado. Guardad mis sentidos, purificad mis pensamientos y afectos, para que mi corazón sea un templo digno del Espíritu Santo. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Jour 9 : Día Noveno: San Miguel, Guía en el Camino al Cielo
Méditation
Contemplemos a San Miguel Arcángel como nuestro fiel compañero y guía en el camino hacia el Cielo. Él, que guía a las almas a la luz eterna, no nos abandona en nuestra peregrinación terrena. Nos inspira buenos pensamientos, nos defiende en los peligros, nos levanta en las caídas y nos alienta en el desaliento. Confiemos plenamente en su patrocinio y pongamos nuestra vida bajo su amparo, seguros de que nos conducirá felizmente al puerto de la salvación eterna.
Prière du jour
Oh fidelísimo guía de las almas, San Miguel Arcángel, a quien me encomiendo con toda la confianza de mi corazón; sed mi protector y mi guía en todos los días de mi vida. No permitáis que me aparte del camino del bien, y al fin de mis días, conducid mi alma a la patria celestial, para gozar de Dios en vuestra compañía por toda la eternidad. Amén.
(Pídase la gracia particular que se desea obtener en esta novena)
Prière Conclusive
Oración final para todos los días
Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales. Humildemente te rogamos, te dignes librar de todo mal a los que a ti recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable protección, adelantemos cada vez más en el servicio del Señor; que tu virtud nos esfuerce todos los días de nuestra vida, especialmente en el trance de la muerte, para que, defendidos por tu poder del infernal dragón y de todas sus asechanzas, cuando salgamos de este mundo seamos por ti presentados, libres de toda culpa, ante la Divina Majestad.
Amén.
Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria en honor a San Miguel.
Oración de León XIII a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
Amén.
Contexte Historique
Neuvaine structurée en 9 jours.
