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Novena a Nuestra Señora del Carmen

    Novena a Nuestra Señora del Carmen - Illustration prière catholique

    Prière Introductive

    Acto de Contrición

    ¡Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío! Por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

    Oración Preparatoria

    ¡Oh Dios, que por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, de cuyo nombre y protección goza la Orden del Carmen, quisisteis enriquecerla con singulares privilegios! Concedednos propicio que, fortalecidos con sus auxilios, merezcamos llegar al monte de la gloria que es Cristo. Que vive y reina con Vos en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

    Jour 1 : Día Primero: La Fe de María

    Méditation

    Considera, alma mía, la fe viva de María Santísima. Ella creyó sin dudar la palabra del Ángel, y concibió en su seno al Verbo de Dios hecho hombre. Por su fe, se convirtió en Madre del Salvador y cooperadora en la obra de nuestra redención. La pequeña nube que vio el profeta Elías sobre el Monte Carmelo, prefiguración de María, trajo la lluvia fecunda a la tierra sedienta. Así, la fe de María trajo al mundo la fuente de toda gracia, Jesucristo nuestro Señor. Aprendamos de Ella a creer con firmeza en las promesas de Dios, aun cuando parezcan imposibles a la razón humana.

    Prière du jour

    ¡Oh Virgen del Carmen, modelo de fe! Por la obediencia ciega con que aceptasteis el anuncio del Ángel, alcanzadme de vuestro Hijo una fe viva y operante, que ilumine mi entendimiento y mueva mi voluntad a cumplir siempre y en todo la voluntad de Dios. Que, como Vos, pueda yo decir siempre: “Hágase en mí según tu palabra”. Amén.


    Jour 2 : Día Segundo: La Esperanza de María

    Méditation

    Meditemos hoy en la esperanza inquebrantable de la Virgen María. Desde la profecía de Simeón, que le anunciaba una espada de dolor, hasta la soledad al pie de la Cruz, su esperanza en la victoria final de su Hijo jamás vaciló. Ella es el ancla segura en las tempestades de la vida. Como los antiguos ermitaños del Carmelo esperaban en la oración la venida del Mesías, así nosotros debemos esperar con confianza la ayuda de María en todas nuestras necesidades y la salvación eterna que su Hijo nos mereció. Ella es verdaderamente “Estrella del Mar”, que nos guía al puerto seguro del Cielo.

    Prière du jour

    ¡Oh María, Madre de la santa esperanza! Vos que permanecisteis firme al pie de la Cruz, sostened mi alma en las horas de prueba y oscuridad. Infundid en mi corazón una confianza filial en la Providencia divina y en vuestro maternal patrocinio, para que jamás desespere de la misericordia de Dios y persevere hasta el fin en el camino de la salvación. Amén.


    Jour 3 : Día Tercero: La Caridad de María

    Méditation

    La caridad de María resplandece en toda su vida. Apenas concibe al Verbo, se apresura a servir a su prima Santa Isabel. En las bodas de Caná, su corazón atento a las necesidades ajenas, intercede ante su Hijo. Su amor no es otro que el fuego del Espíritu Santo que la abrasaba. El Monte Carmelo, cuyo nombre significa “jardín”, es figura de la caridad floreciente de María. Ella nos enseña a amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos, no de palabra, sino con obras y de verdad.

    Prière du jour

    ¡Oh Reina del Carmelo, espejo de caridad! Encended en mi corazón una chispa de aquel fuego divino que ardió en el vuestro. Enseñadme a olvidar mis propias conveniencias para servir a mis hermanos, a ver en cada uno de ellos el rostro de vuestro Hijo, y a ser instrumento de la misericordia de Dios en el mundo. Amén.


    Jour 4 : Día Cuarto: La Humildad de María

    Méditation

    “He aquí la esclava del Señor”. Con estas palabras, María nos revela el secreto de su grandeza: su profundísima humildad. Siendo la más excelsa de todas las criaturas, se tiene por la más pequeña. Canta las grandezas del Señor, que “ha puesto los ojos en la humildad de su esclava”. El Carmelo, monte elevado, nos recuerda que la verdadera elevación espiritual se funda en el abismo de la humildad. Dios exalta a los humildes y resiste a los soberbios. Para vestir el santo Escapulario, es preciso primero revestirse de la humildad de María.

    Prière du jour

    ¡Oh Virgen humildísima, Madre del Carmelo! Vos que confundisteis la soberbia del infierno con vuestra pequeñez, alcanzadme la gracia de un corazón humilde y contrito. Libradme del orgullo, de la vanagloria y del deseo de ser estimado, para que, conociendo mi nada, ponga toda mi confianza en Dios y merezca un día ser exaltado en el Cielo. Amén.


    Jour 5 : Día Quinto: La Pureza de María

    Méditation

    María es la “Toda Pura”, la “Virgen sin mancha”. Concebida sin pecado original, su alma fue siempre un jardín cerrado para Dios, un lirio de inmaculada blancura. El profeta Elías, en el Carmelo, se cubrió el rostro ante la presencia de Dios. Así nosotros debemos acercarnos a María, arca purísima de la divinidad, con un corazón limpio. El Escapulario que nos ofrece es un recordatorio constante de la pureza que debemos guardar en alma y cuerpo para ser dignos hijos suyos.

    Prière du jour

    ¡Oh Esplendor del Cielo, Virgen purísima del Carmen! Vuestra belleza sin par es la pureza de vuestro corazón. Os suplico, por vuestra Inmaculada Concepción, que me alcancéis de Dios la gracia de la santa pureza. Guardad mis sentidos, mis pensamientos y mi corazón, para que, libre de toda mancha de pecado, pueda agradar a Dios y gozar de vuestra dulce compañía en el Cielo. Amén.


    Jour 6 : Día Sexto: La Paciencia de María

    Méditation

    Consideremos la paciencia heroica de Nuestra Señora. En la pobreza de Belén, en la huida a Egipto, en los largos años de vida oculta en Nazaret, en la pasión y muerte de su Hijo, María sufrió con una paciencia y una conformidad admirables a la voluntad de Dios. Ella es el consuelo de los afligidos porque ha conocido el dolor más grande. El Carmelo, lugar de silencio y soledad, nos invita a imitar la paciencia de María, soportando con paz las cruces que Dios nos envía para nuestra purificación.

    Prière du jour

    ¡Oh Reina de los Mártires, Virgen pacientísima del Carmen! Vos que sufristeis en silencio al pie de la Cruz, enseñadme a llevar mis propias cruces con paciencia y amor. Dadme fortaleza en las tribulaciones, consuelo en las penas y serenidad en las adversidades, para que, unido a los padecimientos de Cristo, merezca participar también de su gloria. Amén.


    Jour 7 : Día Séptimo: María, Reina del Carmelo

    Méditation

    La Orden del Carmen tiene el honor de llevar el nombre de María y de estar dedicada a su servicio desde sus orígenes. Los primeros carmelitas, en el Monte Carmelo, construyeron una capilla en honor a la Virgen, reconociéndola como su Patrona, su Madre y su Reina. Al darnos su Escapulario, Ella nos ha hecho parte de su familia. Ser carmelita de corazón es vivir bajo la mirada de María, imitar sus virtudes y difundir su devoción. Es un honor y un compromiso que debemos tomar con suma seriedad y gratitud.

    Prière du jour

    ¡Oh Reina y Hermosura del Carmelo! Me consagro enteramente a Vos en este día. Tomad posesión de todo mi ser. Sed la Reina de mi mente, de mi corazón, de mi voluntad y de mi cuerpo. Haced que toda mi vida sea un homenaje de amor y servicio a Vos, para que, viviendo como verdadero hijo vuestro en la tierra, merezca gozar de vuestra presencia en el Cielo. Amén.


    Jour 8 : Día Octavo: El Santo Escapulario

    Méditation

    El Santo Escapulario es un don del cielo, un signo de la protección especial de María. Al entregarlo a San Simón Stock, la Virgen prometió: “El que muera con él, no padecerá el fuego eterno”. Esta promesa no es una licencia para pecar, sino una ayuda poderosa para vivir en gracia de Dios. Vestir el Escapulario es comprometerse a vivir una vida cristiana auténtica, imitando las virtudes de María y acudiendo a Ella con confianza de hijo. Es un hábito que nos recuerda constantemente que pertenecemos a María y que estamos bajo su manto.

    Prière du jour

    ¡Oh Madre amabilísima del Carmen! Agradezco desde lo más profundo de mi alma el don de vuestro Santo Escapulario. Haced que lo lleve siempre con devoción y respeto, no como un amuleto, sino como el signo externo de mi consagración a Vos. Concededme la gracia de vivir y morir bajo vuestro manto protector, para que se cumpla en mí vuestra promesa de salvación. Amén.


    Jour 9 : Día Noveno: María, Socorro de las Almas del Purgatorio

    Méditation

    La protección de la Virgen del Carmen se extiende más allá de la muerte. La tradición piadosa nos habla del “privilegio sabatino”, por el cual Nuestra Señora promete librar del Purgatorio, el primer sábado después de su muerte, a quienes hayan llevado devotamente su Escapulario, guardado la castidad según su estado y rezado por las intenciones de la Iglesia. Ella es el consuelo y la esperanza de las almas que se purifican. Acudamos a Ella por nuestros hermanos difuntos y pidámosle la gracia de una santa muerte, para pasar de esta vida a la gloria eterna en su compañía.

    Prière du jour

    ¡Oh Virgen del Carmen, auxilio de los cristianos y consuelo de las almas del Purgatorio! Os encomiendo a todos mis seres queridos difuntos y a todas las almas que padecen en el lugar de la purificación. Aplicadles los méritos de la Pasión de vuestro Hijo y abreviad sus penas. Y a mí, concededme la gracia de una santa muerte, asistido por Vos y revestido de vuestro santo Escapulario, para volar pronto al Cielo a cantar eternamente las misericordias de Dios. Amén.


    Prière Conclusive

    Oración para todos los días

    ¡Oh Virgen Santísima del Carmen, Reina de los ángeles, abogada de los pecadores, consuelo de los afligidos! Postrado humildemente a vuestros pies, os ofrezco esta novena en honor vuestro, pidiendo vuestra maternal intercesión en todas mis necesidades espirituales y temporales.

    (Aquí se hace en silencio la petición particular)

    Confiando en vuestra bondad y poder, espero alcanzar la gracia que os pido, si ha de ser para mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Y si no, concededme aquello que más me convenga, y una perfecta conformidad con la santísima voluntad de vuestro Hijo.

    Se rezan tres Avemarías, un Padrenuestro y un Gloria.

    Invocación Final

    ¡Oh Flor del Carmelo, Viña florida, Esplendor del Cielo, Virgen fecunda y singular! ¡Oh Madre tierna, intacta de hombre, a los carmelitas proteged, Estrella del Mar!

    Contexte Historique

    Neuvaine structurée en 9 jours.

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